Cuando el Mundo se llena de Tinieblas siempre emerge una Luz.

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domingo, 24 de diciembre de 2017

¡Feliz Navidad!

Hoy es un gran día donde celebramos el nacimiento de Jesús, el Mesías, y es un gran día de celebración y alegría. Pero no viene de más explicar de dónde procede esta tradición.

Navidad viene del latín, nativitas, y significa "nacimiento", en honor del nacimiento de Jesús. La palabra nativitas viene del verbo latino nasci de las que derivan las palabras: nacer, nación, nacionalidad, nacionalismo, naturaleza, etc.

La Navidad se celebra el 25 de diciembre pero eso no quiere decir que Jesús naciese ese día, pues no se sabe cuando nació Jesús. El uso de esta fecha es debido, como muchas tradiciones cristianas, por adaptación de las Saturnales romanas, festividades posteriores al nacimiento del Sol Invicto, variante religiosa del culto de Mitra, un mesías salvador de origen oriental, religión muy mayoritaria entre los soldados romanos antes de la generalización del cristianismo. Con la subida del cristianismo a religión del Imperio se transformaron en este nuevo sentido todas las fiestas anteriores.

El 21 de diciembre es el solsticio de invierno en el hemisferio norte, donde se encuentran Jerusalén y Roma y ese día es el más corto del año, pues es este hemisferio el que está más inclinado con respecto del sol y ese día es el día en el que la tierra recibe menos luz del año. Además, el sol se esconde tras bajo el símbolo astronómico de la Cruz del Sur y resulta que Jesús, el Dios Solar crisitiano, fue crucificado.

El 25 de diciembre es cuando el Dios Sol "renace", de ahí el Sol Invictus-Mitra-Jesús, pues a partir de este día la luz del día empieza a crecer. Esto, para el pueblo romano que era eminentemente agrícola, era muy importante y por ello celebraban las Saturnales, Saturno era el Dios Solar de los Romanos pues era el dios de la agricultura y la cosecha identificado por el Cronos griego, y en estas fechas celebraban grandes comidas de confraternización donde la familia se reunía festejando el fin del ciclo anual agrícola. Con el 21 de diciembre se inicia el invierno y a partir de este momento se para la actividad agrícola.

El árbol de Navidad es también una tradición romana considerada pagana, de pagus, es decir, aldea que derivó en pagano, es decir, no cristiano, pues era una celebración campesina donde el pino representa el árbol perenne, cuyas hojas sobreviven al invierno, y entre las aldeas, más tradicionalistas, aferrados a las tradiciones de los dioses del ganado y las cosechas, se resistían a abandonarlos y se terminó colocando una estrella en lo alto representando la Estrella de Belén que guía a los Reyes Magos hasta encontrar al niño, que profecitaban las escrituras era el niño Dios.

Por todo ello, siendo conscientes de donde viene la tradición, con el mismo espíritu fraternal os deseo: ¡Feliz Navidad!

sábado, 16 de diciembre de 2017

7 Consejos para ser feliz

La vida nos puede dejar muchas satisfacciones personales, pero también, si no estamos conscientes, nos puede hacer caer en un circulo vicioso en el cual nos olvidamos de disfrutar de la vida.

Se entiende que cada persona tiene su definición propia de éxito y felicidad, sin embargo, me he dado a la tarea de desarrollar algunos conceptos que nos podrían ayudar a recordarnos 7 consejos , 7 cosas sencillas de nuestra existencia, que cualquiera que aplique alguna se sentirá un poco más feliz, ya que al final estamos aquí para disfrutar de la vida.

1. Agradecer
No nos toca pensar qué hubiésemos hecho si nos hubiese pasado esto o aquello. Nos toca vivir el tiempo que se nos ha dado. Cualquier situación en nuestra vida, por más trágica que parezca, tiene a alguien en algún lugar del mundo que estaría dispuesto a cambiar su situación contigo. Es por ello por lo que debemos quejarnos menos y ser más agradecidos con lo que tenemos en nuestra vida, mostrando gratitud. Ser agradecidos nos ayudará indudablemente a disfrutar más la vida y ser feliz.

2. Evitar el estrés
Un estudio reciente del Harvard Business School y Stanford's Graduate School of Business revela que el estrés laboral mata cada año a 120,000 personas sólo en EUA. Es por ello por lo que es sumamente importante, primero, reconocer cuando se sufre de estrés, identificar qué es lo que lo causa y tomar “cartas en el asunto”.

En mi caso, tengo 3 importantes medicinas para el estrés: Hacer ejercicio, meditar y escuchar música. Prueba uno de éstos o algún otro que te ayude a disminuir el estrés en tu vida.

3. Vivir el presente
Es común preocuparnos por lo que, supuestamente, pasará. Ese preocuparse supone ocuparse de algo antes ("pre-") de que ocurra imaginando sus consecuencias, y ninguna buena. Olvídate de lo que está por ocurrir y ocúpate de lo que ya ocurre porque “se nos va la vida” pensando en lo que tenemos que hacer en el futuro. Eso no nos permite disfrutar el presente.

Es importante tomar conciencia que estamos en el “aquí y ahora” y si no disfrutamos las cosas cotidianas y pequeñas de la vida, ¿cuándo lo haremos? Mi forma de ver esto es que estamos aquí principalmente para disfrutar el viaje, porque la vida es un viaje personal, y no solo un punto de partida y un final, por ello debemos elegir con quien y cómo debemos vivirla. Busca realizar actividades que te guste hacer y disfrútalas con mayor frecuencia, ya sea de forma individual (practicar algún deporte, disfrutar con algún hobby, etc.) o acompañado de tu familia y/o amigos.

4. Aprender de los fracasos
También el pasado puede jugar un papel chantajista en nuestro grado de felicidad. El ser humano, por alguna razón, es muchas veces demasiado exigente con uno mismo y puede ser el juez más riguroso. 

Mi consejo aquí es tratar de ver los errores y fracasos como un aprendizaje, más que como una auto limitación para nuestro presente, y por supuesto, para nuestro futuro. Hay que aprender de los errores y no mortificarnos por éstos, para poder tener una vida más feliz y menos estresada. Lo pasado, pasado está, a veces se gana y otras veces se aprende.

5. Tener presente a la muerte
Steve Jobs pronunció en 2005 un discurso en la Universidad de Stanford ante los estudiantes y habló de la muerte: “Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo así como: Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás la razón. Me marcó y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Y si la respuesta era "No" durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo. Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida”.

En este sentido, pensar en la muerte hizo a Jobs vivir su vida intensamente. Mi aprendizaje de esta vivencia es que muchas veces pensamos que somos eternos y no nos damos la oportunidad de vivir la vida. Si realmente lo piensas, TODOS vamos a morir algún día, así que fuera los miedos y disfrutemos, que a eso venimos que la vida son dos días.

6. Tener actitud
Definitivamente nosotros no podemos controlar todo lo que nos sucede en la vida. Lo que si podemos elegir es la actitud personal que tomamos ante una determinada situación. Podemos elegir derrotarnos o podemos elegir ver la situación de una forma positiva y optimista. Eso SÍ está en nuestro control; lo demás no.

Es por ello por lo que gran parte de la felicidad radica en nuestra mente y no fuera de ésta, ya que dependerá mucho de la actitud que tomemos ante las situaciones de la vida lo que nos permitirá disfrutar en mayor o en menor grado nuestro tiempo por acá.

7. Ayudar a los demás
En mi opinión, creo que una de las formas de obtener felicidad en la vida es proporcionándola a los demás. La satisfacción de haber tenido la oportunidad de ayudar a alguien es realmente placentera. Eso es porque realizar lo correcto nos hace, moralmente hablando, merecedores de nuestra felicidad

No sólo me refiero al aspecto monetario, sino a muchas otras formas en las que podemos ayudar. Puedes elegir ayudar a alguien cercano o alguien completamente desconocido. Si ponemos atención, siempre habrá alguien que necesite de nuestra ayuda. Ayudar es una fuente infalible de satisfacción y felicidad.

Mi conclusión es que no existe una formula total y completa de ser feliz; lo que si existe es la decisión que tomemos nosotros mismos de ser o no felices. Nadie podrá decidir por ti acerca de tu felicidad más que tú. El que decida ser feliz, lo logrará, porque un deseo no cambia nada pero una decisión lo cambia todo.

martes, 24 de octubre de 2017

Respuestas sobre el Bien

En respuesta al comentario de un lector, Lucas Fdez, a la entrada anterior quiero contestar a las diversas preguntas que me plantea.

¿Hay un Bien absoluto?

Sí, en el Bien absoluto se juntan las dos aspiraciones humanas fundamentales, lo correcto y la felicidad absolutas, pero alcanzarlo está lejos de las posibilidades humanas.

La idea de Bien absoluto no se puede obtener de un conocimiento estricto por la experiencia, es un ideal, una idea a priori, que podemos imaginar o, al menos, creer. En todo caso, alcanzar el Bien absoluto, no debe ser el fundamento de determinación de nuestra voluntad sino, simplemente, hacer el bien.

La vida no trata tanto de ser felices sino de ser dignos de esa felicidad para ello tenemos tanto el imperativo kantiano como la regla de Jesús. Trata a los demás como te gustaría ser tratado.

¿Podemos desear a los demás lo que deseamos?

Por supuesto, pero estamos perdiendo el tiempo. Cada persona tiene unos gustos y unas necesidades propias, si desconocemos su situación lo que para nosotros es bueno, para ellos puede ser un castigo. Dejemos que cada uno tenga sus propias deseos y aspiraciones.

¿Lleva el deseo al lado oscuro o más bien a la insatisfacción y a la frustración?

Indudablemente, como decía Aristóteles, todo en exceso o en defecto es malo, es en el término medio donde está la virtud. El desear algo no es malo en sí. Un exceso puede llevarnos al lado oscuro, movernos con fines exclusivamente egoístas, y también traernos insatisfacción y frustación al no alcanzar unos fines demasiado altos. Por defecto, no desear mejorar nuestra situación tampoco sería justo con nosotros mismos.

¿Existe Dios?

Dios existe, pero no es un humano, pensar así es como reconocer a los dioses humanizados de la antigua Grecia, con sus virtudes y sus propios defectos. Dios está en todas partes, en cada molécula, en cada ser, en todas partes, todos y todo formamos parte de Dios.

¿Si existe nos desea el Bien o nos ignora?

Te voy a dejar una Reflexión sobre Dios, de Baruch Spinoza, al que te aconsejo que leas, para veas una opinión muy cercana a la mía.

"Dios hubiera dicho:

¡Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que  quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida. Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti. Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo. El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría.

Así que no me culpes a mí  por todo lo que te han hecho creer. Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un  paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito… ¡No me encontrarás en ningún libro!

Confía en mí y deja de pedirme, ¿me vas a decir a mí como hacer mi  trabajo? Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor. Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice… yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias…  de libre albedrío,¿cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para  quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios puede hacer eso? Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.

Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para tí. Lo único que te pido es que pongas atención en  tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía. Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.

Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro. Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno. No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero  te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única  oportunidad de disfrutar, de amar, de existir. Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?… ¿Te divertiste?… ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Que aprendiste?…

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿qué clase de Dios ególatra crees que soy? Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?… ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas  más milagros?¿Para qué tantas explicaciones? No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy, latiendo en ti."

¿Vale la pena perder el tiempo en filosofar?


Después de leer la anterior reflexión de Spinoza, ¿no crees que vale la pena perder un poco de tu tiempo en adquirir conocimientos para la vida?

martes, 17 de octubre de 2017

El Bien y lo Correcto

¿Qué es el Bien?

El Bien es aquello que es moralmente Correcto. Fácil, ¿verdad? A todos se nos ha inculcado la idea de que es eso lo que tenemos que hacer, ¿verdad? Pero algo tan, aparentemente, claro jamás estuvo tan difícil de definir.

Cuando se nos dice que debemos hacer el Bien la primera duda que nos asalta es, ¿el Bien para quién?¿Para los demás o para mí? ¿Qué es el Bien? ¿Qué es lo Correcto?¿Por qué tengo que hacerlo? Es comprensible esta primera impresión. La duda surge porque, ya desde Platón, el concepto de Bien es muy difícil de definir, a priori.

En Platón simplemente subyace el ideal del Bien en la idea suprema de conocer, el ideal del Saber, porque la gente no es mala por naturaleza, lo que pasa es que es ignorante. Por lo tanto, la filosofía se convertía en la herramienta indicada, ya que, por definición, Filo-amor, Sofía-saber, la filosofía es el amor por saber y es, al mismo tiempo, el amor por el Bien. Según Platón, las personas quieren hacer el Bien pero no saben, están ciegas, atados a sus condicionamientos en su "caverna", el Mal es la ausencia de Bien, el Mal es la ignorancia. Es una gran discurso, pero Platón no nos dice qué es el Bien, lo idealiza, y así huye de definirlo siendo labor del filósofo, con ayuda de la dialéctica y la filosofía como herramientas, saber que es. Es, en definitiva, un camino personal. Otros filósofos griegos, recogiendo el testigo de Platón, por ejemplo Epicuro, pretenden imponer sus propias teorías del Bien contraponiéndolo al dolor, haciéndolo algo físico, como señal para conocer a través de la experiencia, pero se acabó idealizando la ausencia del dolor buscando el placer, equivocando así el camino. A veces hacer el Bien supone hacer sacrificios personales, por lo tanto, esa primera teoría termina estrellándose contra la evidencia.

Tal ha sido la indefinición de este concepto, tan importante en nuestra vida como seres humanos, que muchos han aprovechado el vacío para llenarlo con sus propias teorías pues, ¿cómo se puede hacer el Bien si no sabemos qué es? Siglos después la Iglesia Cristiana, y así también lo hicieron las demás religiones, se apropiaron el papel de definir el Bien. El Bien, tal y como lo aprenden de la cultura judía, es cumplir la Ley de Dios, es decir, los Diez Mandamientos. Cuando los mandamientos, que son tan básicos, dejan de servir de código ético de conducta, ¿quién define el Bien en las demás situaciones? Entonces la Iglesia, como intérprete y conocedora de los "misterios" divinos, se erige con la potestad de decir qué está bien y qué está mal. Algo que se ha demostrado poco eficaz, ¿cómo se atreve otra persona a decirme qué está Bien cuándo no es capaz de cumplir sus propios mandatos?

En siglos posteriores tuvo que venir Kant a decirnos qué era el Bien. Algo que siempre estuvo definido "por otros" Kant tuvo la valentía de superar ese estado de dependencia moral de "los otros", sobre todo de las religiones, pero también del poder civil. No siempre todo lo que es legal es Bueno. Tal y como decía en su célebre frase: "¡Atrévete a saber!¡Ten valor de disponer de tu propio entendimiento!" Recoge el testigo de Platón de ser cada uno su propio guía, a través de la razón, quien busque su sentido, pero, claro, de repente depender de nuestro propio entendimiento, siendo libres de pensar, nos deja de pie frente al abismo de la ignorancia. Kant, que sabe muy bien el vacío al que nos asoma, no lo hace sin una herramienta de guía para que, nosotros mismos, seamos los que busquemos e indaguemos nuestra propias respuestas: Imperativo moral o categórico.

Muchos se confunden en la idea de Kant. Es un imperativo para con uno mismo, una obligación del propio razonamiento hacia uno mismo, no una sustitución de nuestra moral por otra moral externa y distinta a la religiosa, la nuestra. El tiempo de la moral externa, religiosa o civil, ya había pasado y era la que había imperado todos estos siglos. Nos da la madurez personal para autoregularnos pero no nos daba la autoridad moral para imponer a otros lo que nosotros consideremos Bueno o Correcto. Así es como se ha llegado a desvirtuar su mensaje y autores como Nietzsche llegaron a proponer la ética del más fuerte, una ética aristócrata y autoritaria, impuesta por el más apto, el más fuerte. De hecho llegó a dudar de la obligación de hacer el Bien.

El imperativo categórico kantiano coincide con el mandamiento cristiano de "ama al prójimo como a ti mismo". Realmente Jesús, en los evangelios, nos define el mandamiento más importante pero la ignorancia y el interés particular lo han ocultado. De los Diez Mandamientos, que propone como suficientes para alcanzar la Vida Eterna, entendida como la Felicidad en la filosofía kantiana, se pueden resumir en Dos mandamientos que son, en realidad:

- Ama a Dios sobre todas las cosas, con todo tu corazón y con toda tu mente,
- y ama al prójimo como a ti mismo.

Teniendo toda esta información podemos ya contestar a todas las preguntas sobre el Bien:

¿Estamos obligados a hacer el Bien? No, depende de nosotros mismos, es una auto obligación en el mejor de los casos pero, como seres libres que somos, el no hacer el Bien conlleva sus propias consecuencias.

¿Qué es el Bien? Tratar a los demás como me gustaría ser tratado a mi mismo. Sé empático con los demás pues en la situación del otro debemos pensar qué querríamos que nos hiciesen a nosotros mismos.

¿Qué beneficio nos traerá hacer el Bien? La sensación de merecernos la felicidad, la recompensa de ser felices, porque tendremos la conciencia tranquila. No tiene porqué pensar el otro que hacemos lo correcto, ni tiene porqué saberlo, es una obligación propia, nuestra, y somos a nosotros quienes debemos rendirnos cuentas y no a los demás.

¿El Bien es relativo según los ojos que lo miran? Sí y no. El Bien es una realidad absoluta pues es bueno todo aquello que mejora, perfecciona y/o completa algo o a alguien. Pero no somos perfectos y, por lo tanto, a la hora de concretar ese ideal de bien en la realidad cada uno de nosotros puede tener una visión particular de lo que es bueno.

Si el Bien es una idea absoluta, ¿por qué no todos coincidimos en lo que es el Bien? La definición de Bien es, como bien definía Platón, una búsqueda personal, no tenéis que guiaros ciegamente por nadie, ni siquiera por mí. Liberaos de vuestras cadenas y condicionamientos. Recordad que no tenemos porqué coincidir todos en los mismos conceptos, porque cada uno tenemos una experiencia y unos conocimientos distintos, pero sí es verdad que según aumentemos en esos conocimientos y en esa búsqueda iremos convergiendo en un ideal más o menos similar. Lo importante es empezar a preguntaros y con las preguntas saldrán, poco a poco, las respuestas.

Si tenéis alguna pregunta sobre el Bien podéis plantearla e intentaré responderla pero solo soy un guía.

¡Atreveos a pensar!


martes, 19 de septiembre de 2017

La Libertad

Dado que el Ser Humano no quiere ser perturbado ni mostrarse inseguro, establece un patrón de conducta, de pensamiento, un patrón de relación con otros seres humanos, etc. Entonces se convierte en esclavo de dicho patrón considerándolo algo real, algo tangible y verdadero cuando, en realidad, es un condicionamiento. Es una cadena.

Un error repetido durante siglos se convierte en Verdad, se transforma en Ley, creando un obstáculo en el camino del autoconocimiento. La Fe se convierte en ignorancia y nos atrapa en un círculo vicioso del que nos es muy difícil salir.

Todo condicionamiento, como método estático, es la respuesta de un Ser Humano concreto, una hipótesis, una respuesta particular pero ese condicionamiento no es la Verdad en sí. Puede contener algo de verdad, pero no es la Verdad. ¿Dónde buscar la Verdad? En todas partes. Deshazte de los condicionamientos y convierte esa actitud en tu forma de actuar. Cuando existe una "forma", existe limitación, si estamos dentro de la circunferencia, estamos atrapados, sin vida.

Existen multitud de puntos de vista y, por ello, no debemos limitarnos a uno solo. Debemos abordarlos todos con nuestro propio conocimiento y circunstancias. El Ser Humano siempre se encuentra en proceso de aprendizaje. Aprende cual es la causa de tu propia ignorancia. Trasciende lo establecido. Haz lo que creas correcto. Piensa y, por lo tanto, serás.

Para hacer lo correcto debes liberarte de los condicionamientos. Hacer algo porque alguien o algo te dice que hay que hacerlo, no es actuar correctamente, es obedecer. Libera tu mente. Ser libre significa estar desprovisto de restricción externa, significa observar atentamente lo que haces normalmente, sin condenar ni aprobar. Simplemente, limítate a observar. No te esfuerces en "llegar a ser", simplemente "sé", rompe así con tus cadenas.

La Armadura de Dios

jueves, 31 de agosto de 2017

La Armadura de Dios

"Conforme a las obras, será la retribución:
furor para sus adversarios, represalia para sus enemigos." Isaías 59:18

Hay momentos en los que la fe en nosotros mismos y en las bondades de obrar correctamente se tambalea o corre el riesgo de fallarnos. Mucho dolor y miedo se cierne sobre nosotros al sufrir en nuestras carnes el horror del terrorismo pero también en las dificultades del día a día.

Recordemos las palabras del profeta Isaías y actuemos con confianza pues, en verdad, conforme a las obras, será la retribución. Unos lo llaman Voluntad de Dios, otros lo llamarán Karma, pero no importa el nombre.

La lucha no es contra enemigos de carne y sangre sino contra este Mundo de Tinieblas y los espíritus del mal que habitan en el Mundo.

Tomemos la Armadura de Dios para resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos. ¿Cómo usar la Armadura?

Cultiva tu propio poder interno.

Tenemos algo muy poderoso que es tu libertad, tu libertad interior, por lo tanto libera tu mente de condicionamientos, prejuicios y, sobre todo, de tu Ego. Parafraseando a Guro Jiddu Krishnamurti: No seas alguien, sé nadie, recuerda que a nadie no se le puede herir, dañar ni manipular.

Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo.

El karma es positivo y negativo aunque no todas las cosas malas que te ocurren tienen por qué tener base en una actuación mala. Lo que es seguro es que si actúas bien se te retribuirá, pero también, como decía Napoleón Hill: toda adversidad, todo fracaso, lleva en sí la semilla de un beneficio igual o mayor. Por todo ello, ten confianza en tí.

No trates de forzar, manipular o controlar a los otros

Bastante tenemos con conocernos y aceptarnos. Usar tu tiempo para cambiar a los demás es perder tiempo en cambiarnos a nosotros mismos. Usa el bien más preciado que tienes, tu tiempo, en tí. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás en ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser.

Miles Christi, Bellator Domini


lunes, 5 de junio de 2017

Miles Christi, bellator Domini


"Igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum" Vegecio


Estamos en una época extraña, como de ensueño, de paz y moderada prosperidad en la que, de vez en cuando, noticias crueles como la del atentado de Londres, París, Orlando, Bruselas, Berlín y tantos otros lugares nos asaltan para recordarnos lo frágil y efímera que es la vida humana. Quizá nos lo recuerdan con demasiada frecuencia.

Esta vez han sido los atentados terroristas los que usan la excusa de la religión musulmana para causar gran dolor a las personas que les rodean pero, no lo olvidemos, la violencia se manifiesta de las formas más diversas y con las excusas más variadas pero con el mismo fin: acabar con la vida de inocentes y provocar el terror en la sociedad.

Es hora de que haya personas dispuestas a trabajar de forma desinteresada por aquello que es justo y bueno para la sociedad. Es nuestro deber velar para que la paz continúe.

Una de las principales razones de la creación de este blog, o punto de reunión, era precisamente el de dar a conocer que hay gente que queremos recuperar esos ideales cristianos, heredados de las Órdenes de Caballería, de ayuda y defensa de los más necesitados. Y no hay nadie más necesitado que los que sufren la violencia en nuestros días en sus diferentes formas y facetas. Ahí debemos demostrar nuestra valía.

No es una afición, es un estilo de vida, que conlleva una preparación continua y diaria, empezando con pequeños gestos y sacrificios, pero cuyo fin último es la defensa del necesitado y apoyo de la persona en apuros. No podemos ser iguales que ellos. Somos mejores. Todos podemos ser víctimas, pero no seremos víctimas sin luchar. Consigamos una vida más plena para cada uno de los integrantes de la sociedad.


Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo la fe,
donde haya desesperación, ponga yo esperanza,
donde haya tinieblas, ponga yo la luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.

Oh, Maestro, que no busque yo tanto
ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar.

Porque dando se recibe,
olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado,
y muriendo se resucita a la vida eterna.


sábado, 6 de mayo de 2017

Cuando tu espíritu comienza a zozobrar

En ocasiones, tenemos que tomar decisiones difíciles y hacer algo que nos da miedo. Ese miedo nos provoca ansiedad. Quizá sea por duda, timidez o por falta de confianza en uno mismo pero, es tal la sensación de ansiedad en torno nuestro espíritu, que nos puede llegar a paralizar. Es esa ansiedad la que puede hacer zozobrar nuestra resolución. Sencillamente nos terminamos hundiendo.

¡Oh, hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? (Mateo 14:31)


Hay un relato en el Nuevo Testamento que nos enseña cómo afrontar esas dudas. No dudes. Actúa como si no hubiese tempestad a tu alrededor, como si las olas no te empujasen, como si el viento no silbase a tu alrededor. Puedes hacerloRespira. Aunque no parece sencillo cambia, pues, de estrategia. Respira. Calma el viento y las olas a tu alrededor. Apacigua la tormenta. Respira.


Una vez calmada nuestra ansiedad vemos el camino con más claridad. En ese momento haz lo que tengas que hacer. Eres todo determinación y arrestos. Camina con decisión. Haz lo que debes hacer y hazlo bien.

La tormenta son solo circunstancias temporales que sobrevuelan a tu alrededor pero no son nada más que un poco de viento. Y el viento desaparecerá tan pronto como vino. El mar bajo tus pies será tan seguro como la tierra firme. Camina tu camino. Ten fe en tí.

sábado, 15 de abril de 2017

Cuando un ser querido se va

Vivir... por vivir; toma conciencia de que simplemente "vives" y no "vives para". Bruce Lee


Cuando nos encontramos con la pena de haber perdido recientemente un familiar o una amistad muy querida solemos estar más predispuestos a crear un punto de inflexión en nuestra vida. Es apenas un segundo de silencio y reflexión, pero es suficiente. Respira. Es en ese momento, ahora, cuando observamos lo que hemos dejado atrás. Quizá haya algo de nostalgia, arrepentimiento o alivio. Ahora. Es el ahora donde nos vemos a nosotros mismos. Aquí. Respira. Mira hacia adelante. Te ves dentro de cinco, diez o treinta años y comenzamos a ver hacia donde, por lo menos, no queremos ir. Es en este momento cuando, ironías de la vida, tomamos más consciencia del AHORA y empezamos a Vivir.


Algunos piensan que todo responde a un Plan Divino, que a unos les toca y a otros no, siguiendo un designio divino. Un designio a todas luces injusto y cruel para algunos. Famosa es la frase de que algunos nacen con estrella y otros estrellados. Solo para ocultar la dura y fría verdad: no hay tal designio. Nadie se merece las desgracias que le haya ocurrido porque estamos en manos del azar. Olvídate del Dios cruel y vengativo de las Escrituras. Somos tan pequeños como unas motas de polvo, quizá barro de polvo de estrellas, pero simples motas en medio de la inmensidad del Universo. La mayoría de las veces las situaciones ocurren y punto. Para lo bueno y para lo malo. Aprendamos de ello. No le demos más importancia. Ahora, ese es el punto de inflexión.

Cuando entendemos que no hay plan encontramos dos perspectivas muy interesantes. La primera es la más desalentadora: si no hay plan divino, ¿qué puedo esperar del futuro? La segunda es más tranquilizadora:si no hay plan divino ¿qué me impide diseñar mi propio plan de futuro? Si estamos atentos a ese "ahora" que acabamos de descubrir podremos evitar algunos peligros o aprovechar oportunidades que nos vayan llegando. El pasado ya no lo podemos cambiar. Deja de pensar "y si..." pues el pasado, pasado está. Estás aquí y ahora, tabula rasa, observa el horizonte: ese es el futuro.

Para crear un futuro comencemos diseñando el fin del camino, nuestro objetivo, al que queremos llegar. Para algunos será ser, para otros hacer o, finalmente, tener. De momento, como comienzo debemos saber lo que no queremos. Esto es ya muy importante. Para saber lo que realmente queremos estamos a un paso. Es tan fácil como coger un papel en blanco y en una cara poner aquello que no queremos tener, aquello que nos traerá infelicidad, y cuando llevemos unas cuantas ideas de lo que no queremos empezaremos a ver, como por arte de magia, todas aquellas ideas que queremos y podremos ser, hacer o tener. Estas, que son las más importantes, las anotamos en la otra cara de la misma hoja. Con esto ya tenemos para diseñar nuestro plan y comenzar nuestra ruta.

Comencemos nuestro camino.

viernes, 27 de enero de 2017

El Ser Humano que tienes dentro

El mundo que hay a nuestro alrededor cambia constantemente. Guerras, hambrunas, crisis económicas, crisis morales, incertidumbre,... Cada acontecimiento que ocurre nos desconcierta aún más. Nos confunde en nuestro camino. De hecho, muchos ignoran que recorren un camino. Un camino que tiene un principio y que, en algún momento, tendrá un final. Todo ello, en conjunto, es fácil que nos agobie, nos aterre, nos desaliente.

La mente, por miedo, la llenamos de sobre-información y de superficialidad. Estamos sobre-informados y no super-informados. Creemos que más información, más dinero, una casa más grande, más trabajo, más, más, más, serán la solución a nuestros problemas. No nos damos cuenta de que el Universo es perfecto tal como es y nos da, como a individuos, todo lo que necesitamos. Está ahí y no somos capaces de verlo. Buscamos fuera lo que debemos buscar dentro porque lo tapamos con tanta superficialidad.

Creamos montañas de granos de arena y solo necesitamos creer en nosotros mismos, creer con auténtica FE, para quitarlas de nuestro camino (San Marcos 11:22) «Porque yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña: Retírate de ahí y arrójate al mar; se cumplirá, siempre y cuando no dude en su corazón, sino que crea que se cumplirá». Recuerda: sin vacilar en tu interior, sino creyendo que sucederá lo que digas, lo conseguirás.

Volvamos a creer en nosotros mismos. Busquemos en nuestro interior a ese Ser auténtico, ese Ser Humano que llevamos dentro, para descubrir todo aquello que somos y tenemos. Deja aflorar el Ser Humano que tienes dentro, retoma la alianza con la Humanidad, con la Naturaleza y con el Universo y así, solo así, seremos merecedores de los dones que nos brindará Dios.