Cuando el Mundo se llena de Tinieblas siempre emerge una Luz.

Buscar este blog

jueves, 31 de agosto de 2017

La Armadura de Dios

"Conforme a las obras, será la retribución:
furor para sus adversarios, represalia para sus enemigos." Isaías 59:18

Hay momentos en los que la fe en nosotros mismos y en las bondades de obrar correctamente se tambalea o corre el riesgo de fallarnos. Mucho dolor y miedo se cierne sobre nosotros al sufrir en nuestras carnes el horror del terrorismo pero también en las dificultades del día a día.

Recordemos las palabras del profeta Isaías y actuemos con confianza pues, en verdad, conforme a las obras, será la retribución. Unos lo llaman Voluntad de Dios, otros lo llamarán Karma, pero no importa el nombre.

La lucha no es contra enemigos de carne y sangre sino contra este Mundo de Tinieblas y los espíritus del mal que habitan en el Mundo.

Tomemos la Armadura de Dios para resistir en el día malo y mantenerse firmes después de haber superado todos los obstáculos. ¿Cómo usar la Armadura?

Cultiva tu propio poder interno.

Tenemos algo muy poderoso que es tu libertad, tu libertad interior, por lo tanto libera tu mente de condicionamientos, prejuicios y, sobre todo, de tu Ego. Parafraseando a Guro Jiddu Krishnamurti: No seas alguien, sé nadie, recuerda que a nadie no se le puede herir, dañar ni manipular.

Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo.

El karma es positivo y negativo aunque no todas las cosas malas que te ocurren tienen por qué tener base en una actuación mala. Lo que es seguro es que si actúas bien se te retribuirá, pero también, como decía Napoleón Hill: toda adversidad, todo fracaso, lleva en sí la semilla de un beneficio igual o mayor. Por todo ello, ten confianza en tí.

No trates de forzar, manipular o controlar a los otros

Bastante tenemos con conocernos y aceptarnos. Usar tu tiempo para cambiar a los demás es perder tiempo en cambiarnos a nosotros mismos. Usa el bien más preciado que tienes, tu tiempo, en tí. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás en ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser.

Miles Christi, Bellator Domini