Cuando el Mundo se llena de Tinieblas siempre emerge una Luz.

Buscar este blog

miércoles, 5 de junio de 2019

Nuestros primeros pasos

La fe en una creencia, en una religión, no es algo que esté de moda hoy día. Cada vez más en el mundo occidental lo moderno es llamarse "racional" y "científico" cuando nos referimos a nuestro sistemas de creencias pero, ¡qué equivocados estamos! ¡Si somos auténticas veletas emocionales!

No culpo a la gente. Las instituciones religiosas tienen mucha culpa de ello. Es una consecuencia real de la falta de miedo al destino, una falsa seguridad, un castillo de naipes que, cuando caiga, nos hundirá en una de las más profundas depresiones. Debemos comprender que desconocemos qué nos deparará el destino. Por ello, no debemos creer que todo lo bueno ocurre porque "nos lo merecemos" ni enfadarnos por aquellas cosas horribles que nos pueda ocurrir. No nos merecemos ni lo uno ni lo otro, por tanto, nos debería hacer sentir indiferente (Séneca 5, Sobre la Felicidad). Alégrate de aquello que has conseguido porque está en tu mano.

He conocido la noticia de una adolescente a la que se le ha aplicado un suicidio asistido en Holanda. Me niego a llamarlo eutanasia. Soy un gran defensor de la vida, de mi vida, y esto no tiene nada que ver con ningún fracaso en los remedios paliativos ante una enfermedad grave. Esa chica sufría un dolor profundo en su alma. Ha sido una derrota de la sociedad entera europea. Esa chica, físicamente sana, ha decidido terminar con su vida y otros han colaborado en ello.

La fe cristiana es puro estoicismo. Es una religión que ayuda precisamente en los momentos más difíciles. Cuando todo falla la Fe son esas manos que, como un niño que pierde el equilibrio al dar sus primeros pasos, más fuerte nos asimos para no caernos. Y si nos caemos, nos vuelven a levantar. Pero, sobre todo, para no dejar de andar. Estamos tan acostumbrados a no sufrir verdaderas dificultades que llegamos a pensar que somos totalmente autosuficientes. Es solo una ilusión. Apenas somos unos pequeños bebés que están empezando a andar por sí mismos.

Entiendo que andar solos da miedo, mucho miedo. En realidad, mucha gente es incapaz de pensar por sí misma, aunque crea erróneamente que lo hace. Ante la falta de referentes morales dependemos de otros. Necesitamos un líder político, un referente deportivo, una ideología, una moda sobre la salud para poner todas nuestras esperanzas futuras en ello pero, en realidad, no queremos pensar por nosotros mismos.

¿Cuánta gente es incapaz de razonar unas ideas políticas sin referirse a simples eslóganes? Sin pensar las consecuencias prácticas de la aplicación de medidas similares en la sociedad. ¿Cuánta gente vive en una espiral de ecologismo/veganismo/naturismo? Lanzándose a ello ciegamente sin pensar si en realidad es tan sano cómo lo venden. ¿Cuánta gente se dice racional y se deja manipular por sentimentalismos baratos? Todos estos ejemplos son, en realidad, ejemplos de gente que se ha soltado de la mano de la Fe y de la Religión para agarrarse a otras "manos" que le digan cómo tienen que vivir sus vidas, pero en realidad dan tumbos sin rumbo fijo. Acaban mareados, vacíos. Buscan fuera lo que deberían buscar dentro de sí mismos.

La religión cristiana, la del Evangelio, invita a seguir el ejemplo y las enseñanzas de Jesús pero como una guía. No para que te aferres a las manos de sus representantes. Piensa por ti mismo, anda por ti mismo, es tu camino. Jesús es una guía, ¡vive por ti mismo! Es increíble la cantidad de gente que se escandaliza por las declaraciones de tal cardenal o del Papa, ¿acaso son ellos los que te tienen qué decir cómo vivir tu vida? En realidad, lo intentan. Son como los políticos, siempre decidiendo qué es lo mejor para los demás, pero ellos seguro que no se aplican el cuento.

¿Qué significa "vive por ti mismo"? Sé racional, es decir, usa tu propia razón y sentido común para guiar tu vida. Escucha a otros pero no te sientas obligado a obedecer las directrices de nadie más que de ti mismo. Te tropezarás, te caerás, pero alcanzarás la felicidad de hacer siempre lo correcto (Séneca 6, Sobre la Felicidad). Sé honesto contigo mismo y busca cómo hacer lo correcto. Si tienes dudas busca consejo en alguien que respetes o en el Evangelio. Pero no te sientas obligado por nada ni por nadie, salvo por tu conciencia, por tu razón.

Cuando el Evangelio de San Juan (1:1) dice: "En el principio existía el Logos, y el Logos estaba con Dios, y el Logos era Dios". Muchas veces se traduce como Verbo o Palabra, porque realmente la palabra es muy poderosa y en el Evangelio de San Mateo se dice: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarlo" (San Mateo 8:5-11) pero esa es otra historia aunque a menudo se confunden. El Evangelio de San Juan, escrito originalmente en griego, dice Logos, que significa Razón. Solo cuando empezamos a usar nuestra razón es cuando empezamos a estar en comunión con Dios. Es hora de soltarnos de todas aquellas "manos" que quieren guiar nuestros pasos y de que empecemos a andar por nosotros mismos.

martes, 30 de abril de 2019

Mitología de los héroes de hoy y de ayer

Muchos piensan que los cómics, así como las películas que se basan en ellos, son cuentos para niños. Tienen mucha razón. Son cuentos para niños como lo fueron en su momento la mitología y lo son las enseñanzas religiosas. Así es la evolución que nos enseña Nietzsche en el proceso de auto conocimiento: de camello a león y de león a niño. Si no vemos estos cuentos con la inocencia de los ojos de un niño, no tienen sentido.

La mitología tenía, y tiene, la función de educar en el temor a los dioses y héroes a los niños, y no tan niños, para que les sirviesen de modelo para la vida. Ese modelo de comportamiento, de lo que debían y no debían hacer, les sirviese de guía en la aventura personal que supone vivir. Alguno héroes antiguos pagaban en ellos mismos las consecuencias de obrar mal. Unos principios correspondidos luego por la experiencia. Por eso, los que somos adultos debemos "caernos del caballo" de la auto suficiencia. Los adultos debemos tener la mitología muy presente porque el camino de la vida y del auto conocimiento no termina jamás.

Los Vengadores, toda la saga, nos enseña una gran verdad: somos los héroes de nuestra propia existencia. Pero también podemos ser villanos y ese es un peligro pues la línea que separa al héroe del villano es muy delgada, todo depende de nosotros, de nuestra elección. Ahora mismo, da igual si hay algo más allá o no, eso no es tan importante, de hecho cuando llegue el momento será lo que menos importe. Lo importante es si la vida que has vivido ha valido la pena vivirla, si has sido digno de tu vida, de tu propia felicidad (que no placer, esa es una distinción interesante). Todos los héroes tienen unas características propias. Esta entrada en el blog no es, ni pretende ser, ningún spoiler de ninguna película en concreto, pues lo que se dice aquí está en realidad en todas las películas, así que tranquilos.

Características del héroe.

En primer lugar, todos somos diferentes, aunque poseemos características comunes, pero no hay un héroe igual a otro. Incluso el  cuerpo de guardianes de Linterna Verde demuestra que, aún participando del mismo uniforme y poderes, cada guardián es diferente a los demás. Cada uno tiene sus fortalezas y sus debilidades.

En segundo lugar, todos tienen su punto débil. Todos. Hasta Superman tiene su kriptonita. Así los miedos e inseguridades lo son en el Capitán América o Viuda Negra. No son seres perfectos, buscan su lugar en el mundo, y se completan con la ayuda a los demás, tengan o no tengan poderes pues a veces salvan a otros héroes, porque tienen un espíritu noble que les empuja a hacer el bien. Jesucristo sudó sangre en el Jardín de los olivos. El miedo es inherente a nuestra naturaleza porque si no tienes miedo es porque la dificultad no supone ningún peligro ni tiene ningún mérito. A pesar del miedo y el sacrificio que supone hacen lo que tienen que hacer, aquello que es lo correcto, aunque les toque pagar a ellos su precio.

En tercer lugar, no están determinados por sus poderes. Hay héroes con poderes o sin ellos pero no por ello son menos héroes. Incluso los hay sin poderes que hablan de tu a tu a aquellos que los tienen. Otros hacen de lo que es una debilidad, una fortaleza. Muchos villanos son villanos porque no supieron aceptar el cambio de sus poderes o lo que la vida les deparó y están enfadados con el Universo por ello. Los villanos culpan a los demás de sus males y destino. Los héroes aceptan su destino, aceptan que no son iguales a los demás y, a pesar del rechazo, se deciden a ayudar a los que  más lo necesitan.

En cuarto lugar, un héroe supera dificultades. No hay héroe que no tenga su Némesis que puede ser una situación, una persona, en este caso se llama villano, o la sociedad entera. Es el caso de Batman, o de los Vengadores en su momento, y superar esas dificultades les hace crecer como personas pues aprenden a aceptarse como son, no a contenerse o suprimir sus impulsos, sino a aceptarlos y vivir con ello. Esa es la diferencia entre Hulk y Doomsday, por ejemplo. Nadie es héroe por nada.

En quinto lugar, es muy posible que superar esas dificultades supongan sacrificios y sacrificios muy, muy importantes para el héroe. A veces, hacer el bien no es agradable y requiere aceptar "el precio" que la vida, que no es justa, te pide. Un héroe "caerá 7 veces y se levantará, en cambio el impío se hundirá en la desgracia" (Proverbios 24:16). Así el Capitán América es el eterno optimista porque, sencillamente, "no sabría qué hacer sino lo fuese". Así un héroe no es aquel que nunca cae, un héroe no es aquel que no se equivoca. No, un héroe es aquel que actúa haciendo lo que cree que, en esa situación en concreto, es lo correcto pero no te aseguran un resultado. Un héroe hace lo correcto, como dice el Evangelio: "por sus frutos los conoceréis" (Mateo 7:20). No es una enseñanza de resultados. Puede salir bien o puede salir mal, incluso puede equivocarse. Pero lo que caracteriza al héroe, tanto si no consigue su objetivo como si se equivoca, es su constancia, tenacidad y rectificación, en su caso.

En sexto lugar, el fin nunca justifica los medios. Hacer un bien superior no supone hacerlo a través de un mal. Ese es el leitmovit de muchos villanos, buscan un supuesto bien a través de hacer el mal a los demás. El héroe hace el bien y el único que debe sufrir el sacrificio de hacer el bien es él mismo como mucho, a pesar de no quererlo. Es una heroicidad donde hacer lo correcto es el fin de todos sus actos, incluso del acto mismo que debe ser correcto.

Cada vez que nos crucemos con alguien en nuestra vida sabremos, aplicando estas simples características, si esa persona es un héroe o un villano. A veces nosotros mismos somos héroes y villanos de los demás, ¡saquemos el héroe que tenemos dentro!



martes, 12 de febrero de 2019

Decálogo estoico

¿Quieres llevar una vida digna y tener una filosofía de vida para superar todas las adversidades? Sigamos los 10 consejos de Marco Aurelio para ser un Ser Humano integral y digno de ser feliz:

I Mantén el control de tus emociones. No las ignores, compréndelas y mantén la razón sobre la emoción.

II Juzga tus propias acciones. Son las únicas que están bajo tu control e ignora todo aquello que no puedas controlar o, por lo menos, no pierdas el tiempo con ellas.

III Ten valores, una moral y una filosofía de vida que te dignifique como persona. Justicia, Honradez, Valentía y Lealtad. Ten valores y mantente firme en ellos.

IV Establece objetivos en tu vida. Esto supone dos actos a tener en cuenta, ya que el tiempo es escaso.  El primero es Vivir, no pases por la vida, y el segundo es Decidir, supone dejar cosas atrás y seleccionar aquello que es importante para tí.

V Cumple con tu deber. Sé responsable con tus obligaciones como dice el refrán: Primero la obligación y luego la devoción.

VI Un hombre estoico no se rinde, persiste. Sé perseverante conforme a tus objetivos y por ello, sabiendo que no todo va a ser fácil, resiste sobre todo cuando no te quede nada más que la voluntad. Asume el fracaso, es parte de la vida.

VII Todo logro en la vida tiene un precio. Te toca a ti decidir si ese precio es aceptable o no para conseguir tus objetivos o cumplir con tus deberes.

VIII Sueña pero con los pies en la tierra. No confundas sueños con realidades, pero no te olvides de apuntar a lo imposible para conseguir lo posible.

IX Ten palabra y honor. Sé consecuente con tu palabra, ten en cuenta que el precio a pagar y el sentido cuando fueron dichas. No supone que no puedas cambiar de opinión, sino que un ser humano estoico cumple sus promesas.

X Sé sociable. La naturaleza humana es vivir en sociedad, tu propia libertad se ve limitada por ello, pero al mismo tiempo considera que lo que es bueno para el grupo, es bueno para el individuo.

Amén.