El lenguaje simbólico no es un lenguaje para el día a día sino un lenguaje para reflexionar porque se puede interpretar de muchas formas, infinitas formas, para adquirir un conocimiento, el Conocimiento, de mi propia psique y de la humanidad en general así como del cosmos.
Sinceramente no pienso que seamos SOLO un conjunto de células vivas, eso es un pensamiento muy existencialista y, desde mi punto de vista, negativo ya que, por esa regla, ¿qué me impide que dañar/esclavizar/suprimir a otros, a los animales, al medio ambiente, a mí mismo? Según ese triste pensamiento nada tendría ninguna importancia, nada puedo hacer para cambiar ni yo ni mi mundo, pues no soy nada, y ni siquiera tiene importancia planteárselo porque haga lo que haga estoy abocado a morir, ¿para qué alargar la agonía?
Es, a través del conocimiento de los mitos y símbolos, la forma tradicional de acercarse el ser humano para conocerse más, su propia psique, sus propias motivaciones, hasta su propio mito para alcanzar el fuego de su propia felicidad, tal y como hizo Prometeo. La psicología es una ciencia muy reciente que, lamentablemente, tiene una rama que simplifica el ser humano a procesos químicos. Son los mitos los que te permiten acercarte a la historia real, artística y metafísica de la humanidad, porque todos somos uno, y, al mismo tiempo, me permite conocerme a mí mismo individualmente porque mi situación actual es única para mí. Las interpretaciones son infinitas y depende de cada persona y de sus propias circunstancias.
Ese es el gran misterio de Dios: ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo (Jesús dixit), pero ámate a tí mismo primero, ¿cómo puedo amarme y amar a los demás? Conociéndome y aceptándome. Son unas guías para poder recorrer tu camino con confianza hacia la felicidad, en definitiva, con fe. Fe en uno mismo. El ser humano es el producto de su tiempo pero también del tiempo pasado y si no sabemos de dónde venimos, ¿cómo podremos saber a dónde vamos? "Conócete a tí mismo" estaba en el templo de Apolo donde se hallaba el oráculo de Delfos. Si no te conoces a tí mismo no sabes por qué has hecho lo que has hecho, ni sabrás por qué harás lo qué harás. Conocer el pasado ayuda a ver el futuro.
Después de reflexionar sobre ello, apartando la duda y desesperación existencialista reinante, por fin sé por qué NO dañar/esclavizar/suprimir a otros, a los animales, al medio ambiente, a mí mismo. De repente todo tiene más importancia, puedo averiguar qué hacer para cambiar mi yo y mi mundo o, al menos, aceptarme con mis imperfecciones. Porque los dioses clásicos eran imperfectos como los seres humanos, ¿querrá decir que el ser humano tiene algo de divino?
"Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros". (Juan 1:14)

