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lunes, 25 de junio de 2018

Carnívoro o vegetariano

Mar 7:15 Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre.

El ser humano ha tenido que hacer frente a muchos dilemas morales a lo largo de la historia, algunos incluso los desconocemos hoy en día por ser algo de hace miles de años, como es el caso de tener que matar a animales para poder alimentarse.

Las diferentes religiones han creado misterios o mitos rituales para entender que un acto aparentemente cruel como es el matar un animal, o una planta como plantean los jainitas, una secta del budismo, no está mal hecho, no es pecado por decirlo de alguna manera.

El misterio de la vida está en ese acto. Hoy en día estamos muy industrializados, tanto en los bienes de consumo como con la comida, todo es un bien de consumo más, siendo un bien abundante pierde su característica de necesidad. Hemos perdido ese significado tanto para la vida externa como para la interna.

Desde la prehistoria el ser humano ha sido un animal omnívoro y, por tanto, ha podido recolectar alimentos comestibles vegetales como cazar pero el hecho de cazar no era un mero acto de alimentarse. Se era consciente de que se acababa con una vida, la vida de un animal es tan importante como la vida de un ser humano desde el punto de vista filosófico y religioso, y por ello antes del acto de la caza se realizaba un ritual de agradecimiento a Dios y al espíritu del animal. De ello son testimonio las pinturas rupestres alrededor de todo el globo y todas las culturas.

No se trata de una caza sino de un sacrificio. Muere el cuerpo, para continuar la vida de los que va a alimentar, y liberar su alma. No se celebra solo su muerte, sino la esperanza de resurrección, es decir, es un ritual de devolución del espíritu del animal a la naturaleza para que esta naturaleza lo devuelva a la vida y continuar así el ciclo de la vida. Igual pasará el ser humano cuando muera su cuerpo volverá a la naturaleza y liberará su espíritu.

En el judaísmo se pasa de una sociedad donde se ha superado la caza como necesidad. Es una sociedad agrícola y ganadera. Igual como se conmemora el acto de Dios cuando sacrificó al cordero y salvó al hijo de Abraham. No es matar al animal por matarlo sino que se sacrifica para que su familia pueda seguir viviendo, he ahí el significado de la orden de Dios de sacrificar a su hijo. Es una toma conciencia del ciclo de la vida. Unos mueren y otros viven. Se ofrece ese sacrificio a Dios para que resucite el espíritu del animal.

Igual pasa en el cristianismo. Se conmemora el sacrificio del animal más preciado, el ser humano, por salvar a los demás: "yo soy el cordero de Dios" o "tomad mi carne y mi sangre" que es Jesús, el Hijo de Dios, por nosotros. No es un acto real, no hay canibalismo como denunciaban los romanos, sino que es un acto simbólico de Dios y del Hombre, una visión trascendente, se muere el cuerpo y se salva el alma. Es una visión trascendente del Ser Humano. El ciclo de vida continua, polvo somos y en polvo nos convertiremos. Al mismo tiempo el cristianismo afianzó su carácter globalizador y universal al obviar leyes absurdas y arbitrarias como la de los animales impuros. El cristianismo triunfa con su visión trascendente porque nosotros, como hijos de Dios, somos un puente entre el Cielo y la Tierra.

No debemos temer comer carne o vegetales o decidirnos por solo uno de ambos. Es interesante ser consciente que comer es una necesidad y del sacrificio que hacen animales y plantas, seres sintientes, para que continuemos con vida. Agradezcamos a Dios antes de cualquier comida el sacrificio y la bendición de tener esos bienes en nuestra mesa porque un día nuestro cuerpo será alimento para la tierra y el ciclo de la vida continuará.

2 comentarios:

  1. El punto de vista místico está bien, pero al final son los animales los que sufren. Así que algunos que vivimos en una sociedad rica, podemos elegir no participar del dolor de los animales.
    La mayoría pone el límite en no comer perros y gatos, otros en no comer conejos y caballos, por considerarlos mascotas.
    Otros ponemos nuestro nuestro límite en otro punto mas allá.
    Me siento mejor sin participar de ese sufrimiento, me siento más ligero con el peso que he perdido, me siento más rico con el dinero que ahorro, me siento dichoso por el agua que ahorro al planeta, me siento mas sano con los nutrientes que tomo y por reducir las posibilidades de cancer de colon.

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  2. El punto de vista de cada uno es sagrado también, no intento justificar nada solo darle una perspectiva menos industrial al día a día que vivimos.

    Es como el párrafo que pongo al principio del Evangelio de San Marcos. Nada hay de lo que coma el hombre que lo dañe, si lo hace en su justa medida (no hay nada más vegetal y natural como el arsénico y no por ello se debe comer, ¿no?), sino lo que perjudica a la naturaleza, y al final al propio ser humano, es la "actitud" con la que se relaciona con ella.

    Me alegro que seas vegetariano o vegano, es tu elección libre y por principios que respeto, el punto final no es ser carnívoro, omnívoro o vegetariano, sino los principios y los valores que guían a cada uno su conducta mediante las riendas de la razón. Ninguno de los tres es mejor o peor, per se, sino los principios y valores o falta de ellos es lo importante.

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