1 - Haz una cosa al tiempo.
No quiero decir que no tengas muchas cosas que hacer, aquellos que tienen niños hace años que no saben lo que es no tener algo que hacer, sino que una buena organización soluciona mucho el estrés provocado por la vida actual.
Ese estrés es el que nos provoca ansiedad, depresión, enfados, etc. Y ese estrés se transmite a los demás. Organízate y analiza si hay tareas que puedes delegar o, incluso, suprimir. Recuerda, no hacer nada no es ser feliz, sino hacer aquello que queremos hacer es lo que nos hace felices.
2 - Conoce el problema.
Saber a qué nos enfrentamos nos trae tranquilidad porque siempre alguien ha pasado por lo mismo y hay soluciones para cada problema. No somos los primeros seres en la tierra, ha habido muchas personas antes que nosotros en la historia de la humanidad. La mayoría de los problemas alguien los ha pasado, analizado y solucionado con anterioridad. También si conocemos las consecuencias de nuestras acciones pueden prevenir con antelación problemas posteriores. De nuevo, organízate y sé feliz.
3 - Aprende a escuchar.
Aprender a escuchar no es lo mismo que: haz caso a todo lo que te digan. Escucha a los demás, siempre puede haber buenas ideas, pero analiza todo aquello que escuchas y valora por ti si te aporta o no a tu felicidad. Al final eres tú quien decide, quien tiene que tomar la decisión, esa es la consecuencia de la libertad. Los consejos están bien pero el seguirlos o no, y asumir las consecuencias de los actos, es parte de la vida.
4 - Aprende a preguntar.
No pasa nada por reconocer que no sabemos de todo. Sócrates, el gran filósofo de la antigüedad, reconocía que solo sabía que no sabía nada. Lo que sabemos es solo una gota en el mar del conocimiento total de la humanidad. Si no sabes, pregunta, consulta. Hoy en día, en la Era de la Información, es un delito no formarse e informarse pero con sentido común. Un exceso de información terminará por hacernos perder el tiempo.
5 - Usa el Sentido común.
Es el menos común de los sentidos y todos lo tenemos, otra cosa es que lo usemos o no. La intuición forma parte del Sentido Común. En caso de duda, sobre hacer o no hacer algo, mejor no hacer nada. La mayor parte de las decisiones que tomamos no son tan urgentes como para obligarte a hacer nada. Algunas veces actuamos porque prevemos que no actuar puede traernos consecuencias nefastas, pero muchas veces son nuestros miedos los malos consejeros. Mantén la calma y actúa si verdaderamente es necesario.
6 - Acepta que el cambio es inevitable.
A veces añoramos tiempos más felices. El cambio es inevitable forma parte de la vida y no siempre son agradables esos cambios. Acepta el devenir de la vida. No todo es controlable, no decidimos el tiempo que nos toca vivir pero sí cómo vivir el tiempo que nos ha sido dado. Procuremos vivir el tiempo que nos ha sido dado siendo felices.
7 - Admite los errores.
Parte del proceso de aprendizaje conlleva una fase continuada de prueba y error. Los errores en la educación actual están penalizados pero es gracias a ellos como aprendemos. La perfección y la felicidad es un proceso de aprendizaje continuo. Disfruta el proceso, no actúes con miedo aunque sí con prudencia. Actúa con Sentido común.
8 - Hazlo simple.
Es sencillo sigue el principio de la parsimonia o Navaja de Ockham, en honor al fraile franciscano Fray Guillermo de Ockham, el cual formula el principio metodológico por el cual elimina, como una navaja, los supuestos más complicados y, la mayoría de las veces, innecesarios. La soluciones complejas tienen que solucionar problemas complejos, normalmente el 80% de los problemas son sencillos, y dejar esas soluciones complejas para el 20% de los problemas que sí lo son. Y si no sabes la solución, pregunta.
9 - Mantén la calma.
Si has seguido los 8 consejos hasta aquí seguramente mantener la calma será la consecuencia lógica pues habremos solucionado aquello que está en nuestra mano y aceptado lo inevitable. Respira profundamente, aclara tus ideas y vive con el fluir de tu vida. Esa es la fundamentación de una vida feliz. A veces, ni todo es tan negro como creemos, ni todo tan bueno. Como reza el consejo taoísta: si algo tiene solución, ¿por qué te preocupas? Si algo no tiene solución, ¿por qué te preocupas?
10 - Sonríe.
Sobre todo al principio de la organización de nuestra vida, cuando reconocemos que todo es un caos, cuando nada nos sale bien es el mejor momento para sonreír. Sonreír psicológicamente influye en nuestro humor y nos predispone a ser felices, así como andar mirando al suelo nos predispone a la tristeza y a la autocompasión. Levanta la vista y sonríe, el futuro está en tus manos y eres feliz.

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