Cuando el Mundo se llena de Tinieblas siempre emerge una Luz.

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domingo, 24 de diciembre de 2017

¡Feliz Navidad!

Hoy es un gran día donde celebramos el nacimiento de Jesús, el Mesías, y es un gran día de celebración y alegría. Pero no viene de más explicar de dónde procede esta tradición.

Navidad viene del latín, nativitas, y significa "nacimiento", en honor del nacimiento de Jesús. La palabra nativitas viene del verbo latino nasci de las que derivan las palabras: nacer, nación, nacionalidad, nacionalismo, naturaleza, etc.

La Navidad se celebra el 25 de diciembre pero eso no quiere decir que Jesús naciese ese día, pues no se sabe cuando nació Jesús. El uso de esta fecha es debido, como muchas tradiciones cristianas, por adaptación de las Saturnales romanas, festividades posteriores al nacimiento del Sol Invicto, variante religiosa del culto de Mitra, un mesías salvador de origen oriental, religión muy mayoritaria entre los soldados romanos antes de la generalización del cristianismo. Con la subida del cristianismo a religión del Imperio se transformaron en este nuevo sentido todas las fiestas anteriores.

El 21 de diciembre es el solsticio de invierno en el hemisferio norte, donde se encuentran Jerusalén y Roma y ese día es el más corto del año, pues es este hemisferio el que está más inclinado con respecto del sol y ese día es el día en el que la tierra recibe menos luz del año. Además, el sol se esconde tras bajo el símbolo astronómico de la Cruz del Sur y resulta que Jesús, el Dios Solar crisitiano, fue crucificado.

El 25 de diciembre es cuando el Dios Sol "renace", de ahí el Sol Invictus-Mitra-Jesús, pues a partir de este día la luz del día empieza a crecer. Esto, para el pueblo romano que era eminentemente agrícola, era muy importante y por ello celebraban las Saturnales, Saturno era el Dios Solar de los Romanos pues era el dios de la agricultura y la cosecha identificado por el Cronos griego, y en estas fechas celebraban grandes comidas de confraternización donde la familia se reunía festejando el fin del ciclo anual agrícola. Con el 21 de diciembre se inicia el invierno y a partir de este momento se para la actividad agrícola.

El árbol de Navidad es también una tradición romana considerada pagana, de pagus, es decir, aldea que derivó en pagano, es decir, no cristiano, pues era una celebración campesina donde el pino representa el árbol perenne, cuyas hojas sobreviven al invierno, y entre las aldeas, más tradicionalistas, aferrados a las tradiciones de los dioses del ganado y las cosechas, se resistían a abandonarlos y se terminó colocando una estrella en lo alto representando la Estrella de Belén que guía a los Reyes Magos hasta encontrar al niño, que profecitaban las escrituras era el niño Dios.

Por todo ello, siendo conscientes de donde viene la tradición, con el mismo espíritu fraternal os deseo: ¡Feliz Navidad!

sábado, 16 de diciembre de 2017

7 Consejos para ser feliz

La vida nos puede dejar muchas satisfacciones personales, pero también, si no estamos conscientes, nos puede hacer caer en un circulo vicioso en el cual nos olvidamos de disfrutar de la vida.

Se entiende que cada persona tiene su definición propia de éxito y felicidad, sin embargo, me he dado a la tarea de desarrollar algunos conceptos que nos podrían ayudar a recordarnos 7 consejos , 7 cosas sencillas de nuestra existencia, que cualquiera que aplique alguna se sentirá un poco más feliz, ya que al final estamos aquí para disfrutar de la vida.

1. Agradecer
No nos toca pensar qué hubiésemos hecho si nos hubiese pasado esto o aquello. Nos toca vivir el tiempo que se nos ha dado. Cualquier situación en nuestra vida, por más trágica que parezca, tiene a alguien en algún lugar del mundo que estaría dispuesto a cambiar su situación contigo. Es por ello por lo que debemos quejarnos menos y ser más agradecidos con lo que tenemos en nuestra vida, mostrando gratitud. Ser agradecidos nos ayudará indudablemente a disfrutar más la vida y ser feliz.

2. Evitar el estrés
Un estudio reciente del Harvard Business School y Stanford's Graduate School of Business revela que el estrés laboral mata cada año a 120,000 personas sólo en EUA. Es por ello por lo que es sumamente importante, primero, reconocer cuando se sufre de estrés, identificar qué es lo que lo causa y tomar “cartas en el asunto”.

En mi caso, tengo 3 importantes medicinas para el estrés: Hacer ejercicio, meditar y escuchar música. Prueba uno de éstos o algún otro que te ayude a disminuir el estrés en tu vida.

3. Vivir el presente
Es común preocuparnos por lo que, supuestamente, pasará. Ese preocuparse supone ocuparse de algo antes ("pre-") de que ocurra imaginando sus consecuencias, y ninguna buena. Olvídate de lo que está por ocurrir y ocúpate de lo que ya ocurre porque “se nos va la vida” pensando en lo que tenemos que hacer en el futuro. Eso no nos permite disfrutar el presente.

Es importante tomar conciencia que estamos en el “aquí y ahora” y si no disfrutamos las cosas cotidianas y pequeñas de la vida, ¿cuándo lo haremos? Mi forma de ver esto es que estamos aquí principalmente para disfrutar el viaje, porque la vida es un viaje personal, y no solo un punto de partida y un final, por ello debemos elegir con quien y cómo debemos vivirla. Busca realizar actividades que te guste hacer y disfrútalas con mayor frecuencia, ya sea de forma individual (practicar algún deporte, disfrutar con algún hobby, etc.) o acompañado de tu familia y/o amigos.

4. Aprender de los fracasos
También el pasado puede jugar un papel chantajista en nuestro grado de felicidad. El ser humano, por alguna razón, es muchas veces demasiado exigente con uno mismo y puede ser el juez más riguroso. 

Mi consejo aquí es tratar de ver los errores y fracasos como un aprendizaje, más que como una auto limitación para nuestro presente, y por supuesto, para nuestro futuro. Hay que aprender de los errores y no mortificarnos por éstos, para poder tener una vida más feliz y menos estresada. Lo pasado, pasado está, a veces se gana y otras veces se aprende.

5. Tener presente a la muerte
Steve Jobs pronunció en 2005 un discurso en la Universidad de Stanford ante los estudiantes y habló de la muerte: “Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo así como: Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás la razón. Me marcó y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Y si la respuesta era "No" durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo. Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida”.

En este sentido, pensar en la muerte hizo a Jobs vivir su vida intensamente. Mi aprendizaje de esta vivencia es que muchas veces pensamos que somos eternos y no nos damos la oportunidad de vivir la vida. Si realmente lo piensas, TODOS vamos a morir algún día, así que fuera los miedos y disfrutemos, que a eso venimos que la vida son dos días.

6. Tener actitud
Definitivamente nosotros no podemos controlar todo lo que nos sucede en la vida. Lo que si podemos elegir es la actitud personal que tomamos ante una determinada situación. Podemos elegir derrotarnos o podemos elegir ver la situación de una forma positiva y optimista. Eso SÍ está en nuestro control; lo demás no.

Es por ello por lo que gran parte de la felicidad radica en nuestra mente y no fuera de ésta, ya que dependerá mucho de la actitud que tomemos ante las situaciones de la vida lo que nos permitirá disfrutar en mayor o en menor grado nuestro tiempo por acá.

7. Ayudar a los demás
En mi opinión, creo que una de las formas de obtener felicidad en la vida es proporcionándola a los demás. La satisfacción de haber tenido la oportunidad de ayudar a alguien es realmente placentera. Eso es porque realizar lo correcto nos hace, moralmente hablando, merecedores de nuestra felicidad

No sólo me refiero al aspecto monetario, sino a muchas otras formas en las que podemos ayudar. Puedes elegir ayudar a alguien cercano o alguien completamente desconocido. Si ponemos atención, siempre habrá alguien que necesite de nuestra ayuda. Ayudar es una fuente infalible de satisfacción y felicidad.

Mi conclusión es que no existe una formula total y completa de ser feliz; lo que si existe es la decisión que tomemos nosotros mismos de ser o no felices. Nadie podrá decidir por ti acerca de tu felicidad más que tú. El que decida ser feliz, lo logrará, porque un deseo no cambia nada pero una decisión lo cambia todo.

martes, 24 de octubre de 2017

Respuestas sobre el Bien

En respuesta al comentario de un lector, Lucas Fdez, a la entrada anterior quiero contestar a las diversas preguntas que me plantea.

¿Hay un Bien absoluto?

Sí, en el Bien absoluto se juntan las dos aspiraciones humanas fundamentales, lo correcto y la felicidad absolutas, pero alcanzarlo está lejos de las posibilidades humanas.

La idea de Bien absoluto no se puede obtener de un conocimiento estricto por la experiencia, es un ideal, una idea a priori, que podemos imaginar o, al menos, creer. En todo caso, alcanzar el Bien absoluto, no debe ser el fundamento de determinación de nuestra voluntad sino, simplemente, hacer el bien.

La vida no trata tanto de ser felices sino de ser dignos de esa felicidad para ello tenemos tanto el imperativo kantiano como la regla de Jesús. Trata a los demás como te gustaría ser tratado.

¿Podemos desear a los demás lo que deseamos?

Por supuesto, pero estamos perdiendo el tiempo. Cada persona tiene unos gustos y unas necesidades propias, si desconocemos su situación lo que para nosotros es bueno, para ellos puede ser un castigo. Dejemos que cada uno tenga sus propias deseos y aspiraciones.

¿Lleva el deseo al lado oscuro o más bien a la insatisfacción y a la frustración?

Indudablemente, como decía Aristóteles, todo en exceso o en defecto es malo, es en el término medio donde está la virtud. El desear algo no es malo en sí. Un exceso puede llevarnos al lado oscuro, movernos con fines exclusivamente egoístas, y también traernos insatisfacción y frustación al no alcanzar unos fines demasiado altos. Por defecto, no desear mejorar nuestra situación tampoco sería justo con nosotros mismos.

¿Existe Dios?

Dios existe, pero no es un humano, pensar así es como reconocer a los dioses humanizados de la antigua Grecia, con sus virtudes y sus propios defectos. Dios está en todas partes, en cada molécula, en cada ser, en todas partes, todos y todo formamos parte de Dios.

¿Si existe nos desea el Bien o nos ignora?

Te voy a dejar una Reflexión sobre Dios, de Baruch Spinoza, al que te aconsejo que leas, para veas una opinión muy cercana a la mía.

"Dios hubiera dicho:

¡Deja ya de estar rezando y dándote golpes en el pecho! Lo que  quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida. Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti. Deja ya de culparme de tu vida miserable; yo nunca te dije que había nada mal en ti o que eras un pecador, o que tu sexualidad fuera algo malo. El sexo es un regalo que te he dado y con el que puedes expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría.

Así que no me culpes a mí  por todo lo que te han hecho creer. Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un  paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito… ¡No me encontrarás en ningún libro!

Confía en mí y deja de pedirme, ¿me vas a decir a mí como hacer mi  trabajo? Deja de tenerme tanto miedo. Yo no te juzgo, ni te critico, ni me enojo, ni me molesto, ni castigo. Yo soy puro amor. Deja de pedirme perdón, no hay nada que perdonar. Si yo te hice… yo te llené de pasiones, de limitaciones, de placeres, de sentimientos, de necesidades, de incoherencias…  de libre albedrío,¿cómo puedo culparte si respondes a algo que yo puse en ti? ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? ¿Crees que podría yo crear un lugar para  quemar a todos mis hijos que se porten mal, por el resto de la eternidad? ¿Qué clase de dios puede hacer eso? Olvídate de cualquier tipo de mandamientos, de cualquier tipo de leyes; esas son artimañas para manipularte, para controlarte, que sólo crean culpa en ti.

Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para tí. Lo único que te pido es que pongas atención en  tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía. Amado mío, esta vida no es una prueba, ni un escalón, ni un paso en el camino, ni un ensayo, ni un preludio hacia el paraíso. Esta vida es lo único que hay aquí y ahora y lo único que necesitas.

Te he hecho absolutamente libre, no hay premios ni castigos, no hay pecados ni virtudes, nadie lleva un marcador, nadie lleva un registro. Eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno. No te podría decir si hay algo después de esta vida, pero  te puedo dar un consejo. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única  oportunidad de disfrutar, de amar, de existir. Así, si no hay nada, pues habrás disfrutado de la oportunidad que te di. Y si lo hay, ten por seguro que no te voy a preguntar si te portaste bien o mal, te voy a preguntar ¿Te gustó?… ¿Te divertiste?… ¿Qué fue lo que más disfrutaste? ¿Que aprendiste?…

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar.

Deja de alabarme, ¿qué clase de Dios ególatra crees que soy? Me aburre que me alaben, me harta que me agradezcan. ¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tus relaciones, del mundo. ¿Te sientes mirado, sobrecogido?… ¡Expresa tu alegría! Esa es la forma de alabarme.

Deja de complicarte las cosas y de repetir como perico lo que te han enseñado acerca de mí. Lo único seguro es que estás aquí, que estás vivo, que este mundo está lleno de maravillas. ¿Para qué necesitas  más milagros?¿Para qué tantas explicaciones? No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy, latiendo en ti."

¿Vale la pena perder el tiempo en filosofar?


Después de leer la anterior reflexión de Spinoza, ¿no crees que vale la pena perder un poco de tu tiempo en adquirir conocimientos para la vida?