Cuando el Mundo se llena de Tinieblas siempre emerge una Luz.

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viernes, 30 de noviembre de 2018

La Invitación

Imagen de Toro Sentado.
No me interesa lo que hagas para vivir. Quiero saber lo que ansias, y si osas soñar con lo que desea tu corazón.

No me importa la edad que tengas. Quiero saber si te arriesgas buscando como un loco el amor, los sueños, la aventura de estar vivo.

No me interesa saber qué planetas cuadran tu luna. Quiero saber si has tocado el corazón de tu propio dolor, si te han abierto las traiciones de la vida o si te has contraído y cerrado de miedo a más dolor.

Quiero saber si te puedes sentar con el dolor, el mío o el tuyo sin moverte para esconderlo o apagarlo o conciliarlo.

Quiero saber si puedes estar con alegría, mía o tuya; si puedes bailar con desenfreno y dejar que el éxtasis te llegue a la yema de los dedos sin precaverte a ser cuidadoso, realista o a recordar las limitaciones del ser humano.

No me importa si lo que me cuentas es verdad. Quiero saber si puedes desilusionar a alguien siendo fiel a ti mismo; si puedes soportar la acusación de traición sin traicionar tu propia alma.

Quiero saber si puedes ser fiel y, por tanto, digno de confianza.

Quiero saber si puedes ver la belleza aunque no sea bonita cada día, y si puedes ver el origen de tu vida a partir de la presencia de Dios. Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y ponerte a orillas de un lago y gritarle a la luna plateada: «¡Sí!».

No me importa dónde vivas o cuánto dinero tengas. Quiero saber si después de la noche del dolor y la desesperación, abatido y magullado hasta el tuétano, puedes levantarte y ocuparte de las necesidades de los niños.

No me interesa quién eres, ni cómo llegaste aquí. Quiero saber si te quedarás conmigo en medio del fuego y no escaparás.

No me interesa qué o dónde o con quién has estudiado. Quiero saber qué te sostiene por dentro cuando se derrumba todo lo demás.

Yo quiero saber si puedes estar solo contigo mismo; y si realmente te gusta la compañía que tienes en los momentos vacíos.


Oriah, el Soñador de la Montaña,anciano nativo americano, 1994.
Extracto del libro "Inteligencia Espiritual" de Danah Zohar e Ian Marshall.
Editorial Plaza & Janes.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Inteligencia Espiritual


Los estudios científicos sobre la mente humana son muy, pero que muy recientes con respecto a la historia de la evolución humana. El método científico apenas tiene 200 años y la mente humana, como objeto de investigación, sigue siendo un misterio que resulta fascinante.

El primero en poner de relieve un estudio serio sobre la inteligencia humana fue Alfred Binet, a principios del siglo XX, haciendo hincapié en la inteligencia lógico-matemática e instrumental. Estos estudios sobre la inteligencia humana es la culminación lógica de la fascinación por la razón que comenzó en el siglo XVIII con la Ilustración.

Pero la ciencia también evoluciona. Las dicotomías racional-animal, blanco-negro, bueno-malo, que tan aficionados somos en occidente, a etiquetar todo, ha demostrado ser útil para las clasificaciones científicas y académicas pero falaz e inútil para nuestro mayor provecho, conocernos a nosotros mismos.

En la década de los 60, Howard Gardner, realizó un estudio en el que demostró que la "inteligencia" humana no se puede separar en solo dos ramas estancas. Demostró que el Ser Humano, como ser animal social, tiene otros tipos más de inteligencias entre ellas la emocional o inteligencia interpersonal, ¿pero existen solo esas dos inteligencias?

Diferentes tipos de inteligencias

Hoy en día podemos superar el establecimiento de compartimentos estancos de inteligencia, algo que no es real ni práctico, porque hacernos elegir entre racional o instintivo es como querer vivir con la mitad de nuestro cerebro. No tiene sentido. Somos emocionales y racionales, ying y yang, principio y fin, alfa y omega.

Los tres niveles de inteligencia, según Howard Gardner, son:

Nivel I - Inteligencia emocional. Es el nivel basado en nuestros instintos, impulsos y sensaciones y el que debemos aprender para poder vivir en sociedad y saber interpretar nuestras emociones y las de los demás. Marca nuestro éxito social y de supervivencia animal. Es el cuerpo.

Nivel II - Inteligencia cognitiva. Es el nivel por el cual usamos nuestra razón y nuestra capacidad intelectual para resolver problemas lógico-matemáticos. Con ella nos diferenciamos de los animales pues podemos razonar y obtener conclusiones teórico-prácitcas. Es la mente.

Nivel III - Inteligencia espiritual. Es el nivel trascendente donde una combinación de nuestra parte animal y de nuestra parte racional nos proporciona la capacidad de transcender nuestra propia existencia y naturaleza mirar hacia nuestro espíritu y darle sentido a la vida. Es el espíritu.

La inteligencia Espiritual es aquella con la que conseguimos ser felices, con la que conseguimos vivir con nosotros mismos habiendo dado respuestas emocionales concretas a una situaciones específicas, es aquella con la cual producimos la satisfacción por el deber cumplido (como decía Kant), es aquella que nos hace dignos de ser felices.

La química recetada por los psiquiatras es capaz de inducir la felicidad mediante fármacos pero nunca ser dignos de esa felicidad, una felicidad obtenida por el cumplimiento de nuestro deber moral y eso es, en definitiva, trascender nuestro instinto y nuestra razón.


jueves, 6 de septiembre de 2018

10 Consejos para ser feliz

1 - Haz una cosa al tiempo.
No quiero decir que no tengas muchas cosas que hacer, aquellos que tienen niños hace años que no saben lo que es no tener algo que hacer, sino que una buena organización  soluciona mucho el estrés provocado por la vida actual.

Ese estrés es el que nos provoca ansiedad, depresión, enfados, etc.  Y ese estrés se transmite a los demás. Organízate y analiza si hay tareas que puedes delegar o, incluso, suprimir. Recuerda, no hacer nada no es ser feliz, sino hacer aquello que queremos hacer es lo que nos hace felices.
 
2 - Conoce el problema.
Saber a qué nos enfrentamos nos trae tranquilidad porque siempre alguien ha pasado por lo mismo y hay soluciones para cada problema. No somos los primeros seres en la tierra, ha habido muchas personas antes que nosotros en la historia de la humanidad. La mayoría de los problemas alguien los ha pasado, analizado y solucionado con anterioridad. También si conocemos las consecuencias de nuestras acciones pueden prevenir con antelación problemas posteriores. De nuevo, organízate y sé feliz.

3 - Aprende a escuchar.
Aprender a escuchar no es lo mismo que: haz caso a todo lo que te digan. Escucha a los demás, siempre puede haber buenas ideas, pero analiza todo aquello que escuchas y valora por ti si te aporta o no a tu felicidad. Al final eres tú quien decide, quien tiene que tomar la decisión, esa es la consecuencia de la libertad. Los consejos están bien pero el seguirlos o no, y asumir las consecuencias de los actos, es parte de la vida.

4 - Aprende a preguntar.
No pasa nada por reconocer que no sabemos de todo. Sócrates, el gran filósofo de la antigüedad, reconocía que solo sabía que no sabía nada. Lo que sabemos es solo una gota en el mar del conocimiento total de la humanidad. Si no sabes, pregunta, consulta. Hoy en día, en la Era de la Información, es un delito no formarse e informarse pero con sentido común. Un exceso de información terminará por hacernos perder el tiempo.

5 - Usa el Sentido común.
Es el menos común de los sentidos y todos lo tenemos, otra cosa es que lo usemos o no. La intuición forma parte del Sentido Común. En caso de duda, sobre hacer o no hacer algo, mejor no hacer nada. La mayor parte de las decisiones que tomamos no son tan urgentes como para obligarte a hacer nada. Algunas veces actuamos porque prevemos que no actuar puede traernos consecuencias nefastas, pero muchas veces son nuestros miedos los malos consejeros. Mantén la calma y actúa si verdaderamente es necesario.

6 - Acepta que el cambio es inevitable.
A veces añoramos tiempos más felices. El cambio es inevitable forma parte de la vida y no siempre son agradables esos cambios. Acepta el devenir de la vida. No todo es controlable, no decidimos el tiempo que nos toca vivir pero sí cómo vivir el tiempo que nos ha sido dado. Procuremos vivir el tiempo que nos ha sido dado siendo felices.

7 - Admite los errores.
Parte del proceso de aprendizaje conlleva una fase continuada de prueba y error. Los errores en la educación actual están penalizados pero es gracias a ellos como aprendemos. La perfección y la felicidad es un proceso de aprendizaje continuo. Disfruta el proceso, no actúes con miedo aunque sí con prudencia. Actúa con Sentido común.

8 - Hazlo simple.
Es sencillo sigue el principio de la parsimonia o Navaja de Ockham, en honor al fraile franciscano Fray Guillermo de Ockham, el cual formula el principio metodológico por el cual elimina, como una navaja, los supuestos más complicados y, la mayoría de las veces, innecesarios. La soluciones complejas tienen que solucionar problemas complejos, normalmente el 80% de los problemas son sencillos, y dejar esas soluciones complejas para el 20% de los problemas que sí lo son. Y si no sabes la solución, pregunta.

9 - Mantén la calma.
Si has seguido los 8 consejos hasta aquí seguramente mantener la calma será la consecuencia lógica pues habremos solucionado aquello que está en nuestra mano y aceptado lo inevitable. Respira profundamente, aclara tus ideas y vive con el fluir de tu vida. Esa es la fundamentación de una vida feliz. A veces, ni todo es tan negro como creemos, ni todo tan bueno. Como reza el consejo taoísta: si algo tiene solución, ¿por qué te preocupas? Si algo no tiene solución, ¿por qué te preocupas?

10 - Sonríe.
Sobre todo al principio de la organización de nuestra vida, cuando reconocemos que todo es un caos, cuando nada nos sale bien es el mejor momento para sonreír. Sonreír psicológicamente influye en nuestro humor y nos predispone a ser felices, así como andar mirando al suelo nos predispone a la tristeza y a la autocompasión. Levanta la vista y sonríe, el futuro está en tus manos y eres feliz.