Cuando el Mundo se llena de Tinieblas siempre emerge una Luz.

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miércoles, 20 de enero de 2021

Matrix y el Autoconocimiento

"Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz."

Profeta Daniel.


Mucho se ha hablado de Matrix y la filosofía que subyace detrás de las películas de las hermanas Wachowski, ya que son películas que cambiaron una forma de hacer cine en muchos sentidos. Por una parte, tenemos cómo el film refleja muy bien el dilema del Conocimiento de lo Real, tal como es descrito en el Mito de la Caverna de Platón o la lucha entre el Determinismo contra el Libre Albedrío. Ambos temas no son poca cosa en sí. De otra parte, tenemos el camino de Neo que es el del Conocimiento, pero cayendo en la cuenta de que todo Conocimiento es, en realidad, Autoconocimiento.
 
Conócete a tí mismo
 
Esta frase que es recurrente en la película en la visita al Oráculo es la que estaba inscrita en el pronaos del Templo de Apolo, en la ciudad griega de Delfos, donde estaba, a su vez, el famoso Oráculo de Delfos. Esta frase es la que mejor puede resumir toda la película, todo el viaje del Elegido y toda la búsqueda de la sabiduría filosófica alcanzada por cada uno cuando se es capaz de responder a las preguntas vitales: quién eres, de dónde vienes y a dónde vas. Nada más y nada menos. Con la respuesta a esas preguntas alcanzamos la auténtica libertad personal porque nos damos cuenta de que todo es apariencia, superficialidad, solo un cascarón vacío.
 

En otras palabras, aprendemos a enfocarnos. Son en esos momentos, en los que estamos enfocados, en los que conseguimos todo a nuestro alrededor parezca que se detiene. Prueba mantenerte un segundo en silencio, el tiempo se ralentiza de repente justo como pasa en la película. Hasta el tic-tac de algún reloj analógico (quien lo tenga) que tengas en casa parece caminar más despacio.

Esquivar las balas

No, no te estoy diciendo que si aprendes a enfocarte podrás a empezar a esquivar las balas sino que cuando estés preparado, no te será necesario. Esta es la frase que Morfeo le dice a Neo cuando están en el Constructor, en el programa de prueba para aprender a moverse en Matrix y no le falta razón. De la misma forma que Morfeo alecciona a Neo sobre las virtudes de Enfocarse te lo digo a tí. Si te enfocas no serás capaz de esquivar las desgracias o las dificultades, sino que una vez que estés preparada o preparado no te hará falta al igual que a Neo no le hacía falta esquivar las balas al final de la primera película (y en las siguientes) sino simplemente detenerlas en el aire, inertes.

Debemos despertar, abrir los ojos a la realidad, a nuestra verdadera luz y empezar a movernos en nuestra auténtica Realidad. Igual que Neo caeremos la primera y otras tantas veces. Sabremos que nuestro aspecto físico es una imagen residual de nuestro yo interior y solo un reflejo de lo que los demás ven, pero nosotros sabemos quienes somos. Enfocarnos nos acerca a la Fuente, a Dios, y Dios está en todo como Matrix es todo.

Esto supondrá que podremos hacer proezas a los ojos de los demás. Haremos cosas que otros ni siquiera se lo habían planteado simplemente porque dejaremos de escuchar y hacer lo que los demás quieren que hagamos ya sea en persona, en las redes sociales o en la continua propaganda que nos bombardea. Simplemente empezaremos a ser nosotros mismos, a ser auténticos y, por ello, empezaremos a alcanzar metas y objetivos que nadie siquiera ha podido soñar.

¿Sabe a qué venimos?

Es la pregunta que le hace Morfeo a Merovingio y origen de unos de los diálogos menos comprendidos de la trilogía. Aunque lo mejor es la pregunta que responde Merovingio: ¿sabén ustedes por qué han venido? Esa es la verdadera pregunta. No te preguntes qué es lo que quieres o qué es lo que no quieres sino el por qué. Eso es lo que te dará poder sobre la realidad. Conocer el por qué hacen las cosas los demás y sobre todo por qué haces tú lo que haces. Esa es la cuarta pregunta que debemos responder para salir de Matrix.

No es importante tanto si eliges o estás determinado por las circunstancias sino saber por qué lo eliges, eso te dará el enfoque para hacer lo que haces sin reparos, para liberarte de cargas innecesarias. Mientras estamos dormidos en Matrix existe una marcada causalidad, acción-reacción, que nos hace no ser dueños de nuestro destino sino solo sobrevivir y permanecer anclados en una esclavitud con apariencia de libertad. Esa causalidad se puede ver en cómo nos afecta la propaganda, ideología y la constante presión social para actuar de esta u otra manera. Libérate de todo y de todos. Cuestiónate todo lo que te llega y decide por tí mismo qué hacer con tu vida.

Sal de Matrix, porque Matrix te tiene.

jueves, 19 de marzo de 2020

Orar en tiempos difíciles

En momentos difíciles es complicado creer, bueno, depende. Hay mucha gente que busca en la oración el milagro momentáneo y pasajero, es decir, mucha gente pide dinero, salud, amor, etc. Es un enfoque, para mí extraño, ya que no tiene por qué funcionar simplemente porque no funciona así. En cambio, los ateos responden "mira lo que ha hecho tu Dios", como si las enfermedades o las plagas sean castigos divinos cuando tampoco es así. ¿Qué le pasa a Dios para permitir que pasen estas cosas?

A ver,  en primer lugar, la religión cristiana no funciona así pues, no me cansaré de repetirlo, pues si ni siendo Dios te libras de tu cruz, es difícil que nosotros nos libremos de la nuestra.

Mi Reino no es de este mundo (Juan 18:36)
Estas palabras ya deberían advertir que Dios no ha venido a quebrar sus propias leyes naturales y hacer de la excepción, el milagro, la norma. El área de acción de la Fe es espiritual. Cuando tienes fe relativizas muchas cosas mundanas, incluso el dolor, la pérdida y la angustia. Aceptar la Voluntad de Dios te ayuda a despreocuparte de aquello que no tiene solución, de aquello que no tiene cura, de lo inevitable. ¿qué sentido tiene preocuparse por ello si es inevitable, no tiene cura, no tiene solución? Ninguno.

La vida es cambio, algunas veces el cambio nos agradará y otras no, pero esa es la Voluntad de Dios. Ora para hacer más soportable aquel cambio que no nos gusta, que es desagradable, aún sabiendo que es lo "peor" que nos puede ocurrir. Realmente la pregunta debería ser, ¿Cómo puedo orar para hacer más soportable el cambio? Pues poniendo en orden tu alma. Tanto si estás en esa situación como si no lo estás, siempre es buen momento para poner en orden tu mundo interior orando, no hables, no pienses, solo respira y deja que sea Dios el que hable. Aprende a apreciar todo aquello que sí tienes, ahora, en este momento y aprende a morir en cada momento del día. Esa es la lección de la Semana Santa. ¡Qué tranquilidad da saber que das el máximo de lo puedes dar en cada momento pues estás en paz, en orden contigo mismo y con tus seres queridos!

En momentos así, con un estado de alarma por crisis sanitaria en todo el país, de confinamiento obligado y acercándose la Semana Santa, reflexionemos confiados que nuestro Reino tampoco es de este mundo, este mundo es pasajero, es ley de vida que las cosas nacen, crecen y mueren, no así el espíritu. El espíritu, como la energía, ni se crea ni se destruye sino que se transforma. He ahí también el sentido de la Resurrección. En el momento final ni se dispersa ni se pierde en la Nada, bueno eso es lo que piensan los ateos, pero los creyentes creemos que nuestro espíritu se unirá con Dios, en Uno, es un volver a la Fuente de Todo.

En realidad no hace falta que llegue el final de la vida terrenal para ello. Sé uno con Dios ahora, en este momento, en cada momento de tu vida. Es un regreso continuo a la fuente de Todo. Ese es el sentido de la oración y de la meditación. Sé uno con Dios.

miércoles, 5 de junio de 2019

Nuestros primeros pasos

La fe en una creencia, en una religión, no es algo que esté de moda hoy día. Cada vez más en el mundo occidental lo moderno es llamarse "racional" y "científico" cuando nos referimos a nuestro sistemas de creencias pero, ¡qué equivocados estamos! ¡Si somos auténticas veletas emocionales!

No culpo a la gente. Las instituciones religiosas tienen mucha culpa de ello. Es una consecuencia real de la falta de miedo al destino, una falsa seguridad, un castillo de naipes que, cuando caiga, nos hundirá en una de las más profundas depresiones. Debemos comprender que desconocemos qué nos deparará el destino. Por ello, no debemos creer que todo lo bueno ocurre porque "nos lo merecemos" ni enfadarnos por aquellas cosas horribles que nos pueda ocurrir. No nos merecemos ni lo uno ni lo otro, por tanto, nos debería hacer sentir indiferente (Séneca 5, Sobre la Felicidad). Alégrate de aquello que has conseguido porque está en tu mano.

He conocido la noticia de una adolescente a la que se le ha aplicado un suicidio asistido en Holanda. Me niego a llamarlo eutanasia. Soy un gran defensor de la vida, de mi vida, y esto no tiene nada que ver con ningún fracaso en los remedios paliativos ante una enfermedad grave. Esa chica sufría un dolor profundo en su alma. Ha sido una derrota de la sociedad entera europea. Esa chica, físicamente sana, ha decidido terminar con su vida y otros han colaborado en ello.

La fe cristiana es puro estoicismo. Es una religión que ayuda precisamente en los momentos más difíciles. Cuando todo falla la Fe son esas manos que, como un niño que pierde el equilibrio al dar sus primeros pasos, más fuerte nos asimos para no caernos. Y si nos caemos, nos vuelven a levantar. Pero, sobre todo, para no dejar de andar. Estamos tan acostumbrados a no sufrir verdaderas dificultades que llegamos a pensar que somos totalmente autosuficientes. Es solo una ilusión. Apenas somos unos pequeños bebés que están empezando a andar por sí mismos.

Entiendo que andar solos da miedo, mucho miedo. En realidad, mucha gente es incapaz de pensar por sí misma, aunque crea erróneamente que lo hace. Ante la falta de referentes morales dependemos de otros. Necesitamos un líder político, un referente deportivo, una ideología, una moda sobre la salud para poner todas nuestras esperanzas futuras en ello pero, en realidad, no queremos pensar por nosotros mismos.

¿Cuánta gente es incapaz de razonar unas ideas políticas sin referirse a simples eslóganes? Sin pensar las consecuencias prácticas de la aplicación de medidas similares en la sociedad. ¿Cuánta gente vive en una espiral de ecologismo/veganismo/naturismo? Lanzándose a ello ciegamente sin pensar si en realidad es tan sano cómo lo venden. ¿Cuánta gente se dice racional y se deja manipular por sentimentalismos baratos? Todos estos ejemplos son, en realidad, ejemplos de gente que se ha soltado de la mano de la Fe y de la Religión para agarrarse a otras "manos" que le digan cómo tienen que vivir sus vidas, pero en realidad dan tumbos sin rumbo fijo. Acaban mareados, vacíos. Buscan fuera lo que deberían buscar dentro de sí mismos.

La religión cristiana, la del Evangelio, invita a seguir el ejemplo y las enseñanzas de Jesús pero como una guía. No para que te aferres a las manos de sus representantes. Piensa por ti mismo, anda por ti mismo, es tu camino. Jesús es una guía, ¡vive por ti mismo! Es increíble la cantidad de gente que se escandaliza por las declaraciones de tal cardenal o del Papa, ¿acaso son ellos los que te tienen qué decir cómo vivir tu vida? En realidad, lo intentan. Son como los políticos, siempre decidiendo qué es lo mejor para los demás, pero ellos seguro que no se aplican el cuento.

¿Qué significa "vive por ti mismo"? Sé racional, es decir, usa tu propia razón y sentido común para guiar tu vida. Escucha a otros pero no te sientas obligado a obedecer las directrices de nadie más que de ti mismo. Te tropezarás, te caerás, pero alcanzarás la felicidad de hacer siempre lo correcto (Séneca 6, Sobre la Felicidad). Sé honesto contigo mismo y busca cómo hacer lo correcto. Si tienes dudas busca consejo en alguien que respetes o en el Evangelio. Pero no te sientas obligado por nada ni por nadie, salvo por tu conciencia, por tu razón.

Cuando el Evangelio de San Juan (1:1) dice: "En el principio existía el Logos, y el Logos estaba con Dios, y el Logos era Dios". Muchas veces se traduce como Verbo o Palabra, porque realmente la palabra es muy poderosa y en el Evangelio de San Mateo se dice: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarlo" (San Mateo 8:5-11) pero esa es otra historia aunque a menudo se confunden. El Evangelio de San Juan, escrito originalmente en griego, dice Logos, que significa Razón. Solo cuando empezamos a usar nuestra razón es cuando empezamos a estar en comunión con Dios. Es hora de soltarnos de todas aquellas "manos" que quieren guiar nuestros pasos y de que empecemos a andar por nosotros mismos.