Cuando el Mundo se llena de Tinieblas siempre emerge una Luz.

Buscar este blog

jueves, 6 de septiembre de 2018

10 Consejos para ser feliz

1 - Haz una cosa al tiempo.
No quiero decir que no tengas muchas cosas que hacer, aquellos que tienen niños hace años que no saben lo que es no tener algo que hacer, sino que una buena organización  soluciona mucho el estrés provocado por la vida actual.

Ese estrés es el que nos provoca ansiedad, depresión, enfados, etc.  Y ese estrés se transmite a los demás. Organízate y analiza si hay tareas que puedes delegar o, incluso, suprimir. Recuerda, no hacer nada no es ser feliz, sino hacer aquello que queremos hacer es lo que nos hace felices.
 
2 - Conoce el problema.
Saber a qué nos enfrentamos nos trae tranquilidad porque siempre alguien ha pasado por lo mismo y hay soluciones para cada problema. No somos los primeros seres en la tierra, ha habido muchas personas antes que nosotros en la historia de la humanidad. La mayoría de los problemas alguien los ha pasado, analizado y solucionado con anterioridad. También si conocemos las consecuencias de nuestras acciones pueden prevenir con antelación problemas posteriores. De nuevo, organízate y sé feliz.

3 - Aprende a escuchar.
Aprender a escuchar no es lo mismo que: haz caso a todo lo que te digan. Escucha a los demás, siempre puede haber buenas ideas, pero analiza todo aquello que escuchas y valora por ti si te aporta o no a tu felicidad. Al final eres tú quien decide, quien tiene que tomar la decisión, esa es la consecuencia de la libertad. Los consejos están bien pero el seguirlos o no, y asumir las consecuencias de los actos, es parte de la vida.

4 - Aprende a preguntar.
No pasa nada por reconocer que no sabemos de todo. Sócrates, el gran filósofo de la antigüedad, reconocía que solo sabía que no sabía nada. Lo que sabemos es solo una gota en el mar del conocimiento total de la humanidad. Si no sabes, pregunta, consulta. Hoy en día, en la Era de la Información, es un delito no formarse e informarse pero con sentido común. Un exceso de información terminará por hacernos perder el tiempo.

5 - Usa el Sentido común.
Es el menos común de los sentidos y todos lo tenemos, otra cosa es que lo usemos o no. La intuición forma parte del Sentido Común. En caso de duda, sobre hacer o no hacer algo, mejor no hacer nada. La mayor parte de las decisiones que tomamos no son tan urgentes como para obligarte a hacer nada. Algunas veces actuamos porque prevemos que no actuar puede traernos consecuencias nefastas, pero muchas veces son nuestros miedos los malos consejeros. Mantén la calma y actúa si verdaderamente es necesario.

6 - Acepta que el cambio es inevitable.
A veces añoramos tiempos más felices. El cambio es inevitable forma parte de la vida y no siempre son agradables esos cambios. Acepta el devenir de la vida. No todo es controlable, no decidimos el tiempo que nos toca vivir pero sí cómo vivir el tiempo que nos ha sido dado. Procuremos vivir el tiempo que nos ha sido dado siendo felices.

7 - Admite los errores.
Parte del proceso de aprendizaje conlleva una fase continuada de prueba y error. Los errores en la educación actual están penalizados pero es gracias a ellos como aprendemos. La perfección y la felicidad es un proceso de aprendizaje continuo. Disfruta el proceso, no actúes con miedo aunque sí con prudencia. Actúa con Sentido común.

8 - Hazlo simple.
Es sencillo sigue el principio de la parsimonia o Navaja de Ockham, en honor al fraile franciscano Fray Guillermo de Ockham, el cual formula el principio metodológico por el cual elimina, como una navaja, los supuestos más complicados y, la mayoría de las veces, innecesarios. La soluciones complejas tienen que solucionar problemas complejos, normalmente el 80% de los problemas son sencillos, y dejar esas soluciones complejas para el 20% de los problemas que sí lo son. Y si no sabes la solución, pregunta.

9 - Mantén la calma.
Si has seguido los 8 consejos hasta aquí seguramente mantener la calma será la consecuencia lógica pues habremos solucionado aquello que está en nuestra mano y aceptado lo inevitable. Respira profundamente, aclara tus ideas y vive con el fluir de tu vida. Esa es la fundamentación de una vida feliz. A veces, ni todo es tan negro como creemos, ni todo tan bueno. Como reza el consejo taoísta: si algo tiene solución, ¿por qué te preocupas? Si algo no tiene solución, ¿por qué te preocupas?

10 - Sonríe.
Sobre todo al principio de la organización de nuestra vida, cuando reconocemos que todo es un caos, cuando nada nos sale bien es el mejor momento para sonreír. Sonreír psicológicamente influye en nuestro humor y nos predispone a ser felices, así como andar mirando al suelo nos predispone a la tristeza y a la autocompasión. Levanta la vista y sonríe, el futuro está en tus manos y eres feliz.

martes, 26 de junio de 2018

Conócete a tí mismo

"Gnothi Seauton" inscripción en el Templo de Apolo, encima del Oráculo de Delfos.

El lenguaje simbólico no es un lenguaje para el día a día sino un lenguaje para reflexionar porque se puede interpretar de muchas formas, infinitas formas, para adquirir un conocimiento, el Conocimiento, de mi propia psique y de la humanidad en general así como del cosmos.

Sinceramente no pienso que seamos SOLO un conjunto de células vivas, eso es un pensamiento muy existencialista y, desde mi punto de vista, negativo ya que, por esa regla, ¿qué me impide que dañar/esclavizar/suprimir a otros, a los animales, al medio ambiente, a mí mismo? Según ese triste pensamiento nada tendría ninguna importancia, nada puedo hacer para cambiar ni yo ni mi mundo, pues no soy nada, y ni siquiera tiene importancia planteárselo porque haga lo que haga estoy abocado a morir, ¿para qué alargar la agonía?

Es, a través del conocimiento de los mitos y símbolos, la forma tradicional de acercarse el ser humano para conocerse más, su propia psique, sus propias motivaciones, hasta su propio mito para alcanzar el fuego de su propia felicidad, tal y como hizo Prometeo. La psicología es una ciencia muy reciente que, lamentablemente, tiene una rama que simplifica el ser humano a procesos químicos. Son los mitos los que te permiten acercarte a la historia real, artística y metafísica de la humanidad, porque todos somos uno, y, al mismo tiempo, me permite conocerme a mí mismo individualmente porque mi situación actual es única para mí. Las interpretaciones son infinitas y depende de cada persona y de sus propias circunstancias.

Ese es el gran misterio de Dios: ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo (Jesús dixit), pero ámate a tí mismo primero, ¿cómo puedo amarme y amar a los demás? Conociéndome y aceptándome. Son unas guías para poder recorrer tu camino con confianza hacia la felicidad, en definitiva, con fe. Fe en uno mismo. El ser humano es el producto de su tiempo pero también del tiempo pasado y si no sabemos de dónde venimos, ¿cómo podremos saber a dónde vamos? "Conócete a tí mismo" estaba en el templo de Apolo donde se hallaba el oráculo de Delfos. Si no te conoces a tí mismo no sabes por qué has hecho lo que has hecho, ni sabrás por qué harás lo qué harás. Conocer el pasado ayuda a ver el futuro.

Después de reflexionar sobre ello, apartando la duda y desesperación existencialista reinante, por fin sé por qué NO dañar/esclavizar/suprimir a otros, a los animales, al medio ambiente, a mí mismo. De repente todo tiene más importancia, puedo averiguar qué hacer para cambiar mi yo y mi mundo o, al menos, aceptarme con mis imperfecciones. Porque los dioses clásicos eran imperfectos como los seres humanos, ¿querrá decir que el ser humano tiene algo de divino?

"Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros". (Juan 1:14)


lunes, 25 de junio de 2018

Carnívoro o vegetariano

Mar 7:15 Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre.

El ser humano ha tenido que hacer frente a muchos dilemas morales a lo largo de la historia, algunos incluso los desconocemos hoy en día por ser algo de hace miles de años, como es el caso de tener que matar a animales para poder alimentarse.

Las diferentes religiones han creado misterios o mitos rituales para entender que un acto aparentemente cruel como es el matar un animal, o una planta como plantean los jainitas, una secta del budismo, no está mal hecho, no es pecado por decirlo de alguna manera.

El misterio de la vida está en ese acto. Hoy en día estamos muy industrializados, tanto en los bienes de consumo como con la comida, todo es un bien de consumo más, siendo un bien abundante pierde su característica de necesidad. Hemos perdido ese significado tanto para la vida externa como para la interna.

Desde la prehistoria el ser humano ha sido un animal omnívoro y, por tanto, ha podido recolectar alimentos comestibles vegetales como cazar pero el hecho de cazar no era un mero acto de alimentarse. Se era consciente de que se acababa con una vida, la vida de un animal es tan importante como la vida de un ser humano desde el punto de vista filosófico y religioso, y por ello antes del acto de la caza se realizaba un ritual de agradecimiento a Dios y al espíritu del animal. De ello son testimonio las pinturas rupestres alrededor de todo el globo y todas las culturas.

No se trata de una caza sino de un sacrificio. Muere el cuerpo, para continuar la vida de los que va a alimentar, y liberar su alma. No se celebra solo su muerte, sino la esperanza de resurrección, es decir, es un ritual de devolución del espíritu del animal a la naturaleza para que esta naturaleza lo devuelva a la vida y continuar así el ciclo de la vida. Igual pasará el ser humano cuando muera su cuerpo volverá a la naturaleza y liberará su espíritu.

En el judaísmo se pasa de una sociedad donde se ha superado la caza como necesidad. Es una sociedad agrícola y ganadera. Igual como se conmemora el acto de Dios cuando sacrificó al cordero y salvó al hijo de Abraham. No es matar al animal por matarlo sino que se sacrifica para que su familia pueda seguir viviendo, he ahí el significado de la orden de Dios de sacrificar a su hijo. Es una toma conciencia del ciclo de la vida. Unos mueren y otros viven. Se ofrece ese sacrificio a Dios para que resucite el espíritu del animal.

Igual pasa en el cristianismo. Se conmemora el sacrificio del animal más preciado, el ser humano, por salvar a los demás: "yo soy el cordero de Dios" o "tomad mi carne y mi sangre" que es Jesús, el Hijo de Dios, por nosotros. No es un acto real, no hay canibalismo como denunciaban los romanos, sino que es un acto simbólico de Dios y del Hombre, una visión trascendente, se muere el cuerpo y se salva el alma. Es una visión trascendente del Ser Humano. El ciclo de vida continua, polvo somos y en polvo nos convertiremos. Al mismo tiempo el cristianismo afianzó su carácter globalizador y universal al obviar leyes absurdas y arbitrarias como la de los animales impuros. El cristianismo triunfa con su visión trascendente porque nosotros, como hijos de Dios, somos un puente entre el Cielo y la Tierra.

No debemos temer comer carne o vegetales o decidirnos por solo uno de ambos. Es interesante ser consciente que comer es una necesidad y del sacrificio que hacen animales y plantas, seres sintientes, para que continuemos con vida. Agradezcamos a Dios antes de cualquier comida el sacrificio y la bendición de tener esos bienes en nuestra mesa porque un día nuestro cuerpo será alimento para la tierra y el ciclo de la vida continuará.